Persona lavando un automóvil en una calle de la Ciudad de México.

Miles de personas aprovechan el fin de semana para sacar la cubeta, el jabón y dejar impecable su automóvil. Sin embargo, pocos saben que esta actividad puede generar sanciones en algunas circunstancias.

 

Lavar tu coche en la calle es una práctica común en la Ciudad de México, especialmente en colonias donde no todos cuentan con cochera o espacio privado. Sin embargo, aunque muchas personas creen que se trata de algo completamente normal, la realidad es que existen disposiciones que pueden convertir una simple jornada de limpieza en un problema con las autoridades.

 

¿Está prohibido lavar un coche en la vía pública?

Persona lavando un automóvil en una calle de la Ciudad de México.

La respuesta corta es que no existe un artículo del Reglamento de Tránsito de la Ciudad de México que diga expresamente “está prohibido lavar autos en la calle”.

Sin embargo, eso no significa que la actividad esté libre de consecuencias.

El problema aparece cuando durante el lavado se generan condiciones que afectan la vía pública, obstruyen el paso peatonal, dañan el entorno urbano o desperdician grandes cantidades de agua.

En esos casos pueden intervenir otras disposiciones administrativas relacionadas con el uso del espacio público y la protección ambiental.

 

El verdadero problema: el agua y el espacio público

Uno de los principales argumentos de las autoridades es que el agua utilizada para lavar vehículos termina arrastrando residuos de grasa, aceite, detergentes y otros contaminantes hacia el sistema de drenaje.

Además, en algunas zonas el agua jabonosa puede provocar superficies resbaladizas para peatones, motociclistas o ciclistas.

También existen casos donde las personas ocupan parte de la banqueta o incluso carriles de circulación para realizar el lavado, algo que sí puede derivar en sanciones por obstruir el espacio público.

 

¿Te pueden multar?

Persona lavando un automóvil en una calle de la Ciudad de México.

Sí, aunque no necesariamente por el simple hecho de lavar el vehículo.

Las sanciones suelen relacionarse con situaciones derivadas de la actividad, como:

  • Obstrucción de banquetas.
  • Bloqueo de la circulación vehicular.
  • Descarga indebida de residuos contaminantes.
  • Desperdicio excesivo de agua.
  • Afectaciones al entorno urbano.

Por eso, la posibilidad de recibir una multa depende más de cómo se realiza la actividad que del lavado en sí mismo.

 

¿Qué recomiendan las autoridades?

Cada vez más gobiernos locales promueven el uso de autolavados que cuentan con sistemas de tratamiento y reutilización de agua.

Además, muchas de estas instalaciones consumen menos agua que un lavado tradicional realizado con manguera en casa.

Para quienes prefieren hacerlo por cuenta propia, especialistas recomiendan utilizar cubetas en lugar de mangueras abiertas, emplear productos biodegradables y evitar que el agua escurra hacia banquetas o zonas de tránsito.

 

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