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¿Más accidentes por alcohol? Proponen cambiar el impuesto en México para 2027.

 

El alcohol y los accidentes de tránsito tienen una relación que no se puede ignorar: conducir bajo sus efectos aumenta el riesgo de sufrir una colisión que provoque lesiones graves o la muerte. La Organización Mundial de la Salud señala que ese riesgo comienza incluso con niveles bajos de alcohol en sangre y aumenta considerablemente cuando alcanza 0.04 g/dl.

En México, especialistas están planteando una medida que, aunque no modifica directamente el alcoholímetro ni las reglas para conducir, busca atacar uno de los factores relacionados con el consumo: cambiar la forma en que se cobra el impuesto a las bebidas alcohólicas.

La propuesta fue presentada por la Red de Acción Sobre Alcohol (RASA) durante un foro sobre las consecuencias del rezago de México en el control del alcohol, justo cuando se discute la Ley de Ingresos 2027.

 

El alcohol también está detrás de accidentes de tránsito

De acuerdo con la OMS, conducir bajo los efectos del alcohol aumenta el riesgo de una colisión que provoque muertes o lesiones graves. Además, el alcohol puede afectar la concentración, la coordinación y la capacidad para identificar riesgos en el entorno vial.

Y no solamente está en riesgo quien tomó.

Los pasajeros, peatones, motociclistas, ciclistas y otros conductores también pueden convertirse en víctimas de una colisión provocada por una persona que decidió manejar después de beber.

La propia OMS señala que una parte importante de los daños atribuibles al alcohol corresponde a lesiones como las provocadas por accidentes de tránsito.

Por eso, el debate que ahora se lleva al terreno fiscal también tiene una conexión directa con la movilidad y la seguridad vial.

 

¿Qué quieren cambiar en México?

Actualmente, el impuesto a las bebidas alcohólicas funciona bajo un esquema ad valorem, es decir, se aplica como porcentaje sobre el precio de venta del fabricante o importador.

La propuesta de RASA es cambiar ese modelo por un impuesto específico de 0.4938 pesos por cada mililitro de alcohol puro.

También plantea que ese cobro se actualice automáticamente conforme a la inflación.

La diferencia es importante: en lugar de que el impuesto dependa principalmente del precio de la bebida, estaría relacionado directamente con la cantidad de alcohol que contiene.

 

¿Esto haría más caro el alcohol?

La propuesta podría modificar la carga fiscal de las bebidas, pero todavía no es un impuesto aprobado.

RASA busca que el cambio se incluya en el dictamen de la Ley de Ingresos 2027.

El planteamiento aparece en un momento en el que las tasas del IEPS aplicables al alcohol llevan sin cambios desde 2014 y no se actualizan por inflación, de acuerdo con los especialistas que participaron en el foro.

Además, señalan que el propio Ejecutivo proyecta una caída real de 8.5% en la recaudación de este rubro para 2027.

 

La idea: que el impuesto dependa del alcohol, no del precio

Uno de los argumentos de los especialistas es que el actual esquema puede favorecer las bebidas de menor precio, porque el impuesto está vinculado con el valor del producto.

Con un impuesto específico, una bebida con mayor cantidad de alcohol tendría una carga relacionada directamente con ese contenido.

La maestra Itziar Belausteguigoitia, especialista de la Organización Panamericana de la Salud y coautora del informe Impuestos a las bebidas alcohólicas en las Américas, señaló que México tiene margen para pasar de un esquema ad valorem a uno basado en la cantidad de alcohol.

Carlos Guerrero, de Economics for Health y coautor del Alcohol Tax Scorecard, planteó que un cambio de este tipo debe acompañarse de tasas suficientemente altas para aumentar el precio y buscar una reducción del consumo.

 

¿Puede un impuesto reducir los accidentes?

Aquí hay que separar dos cosas.

El impuesto no sustituye al alcoholímetro, las sanciones ni las medidas contra conducir bajo los efectos del alcohol.

La OMS considera que las medidas específicas contra la conducción bajo los efectos del alcohol —como límites de alcoholemia, controles y pruebas aleatorias— son herramientas para reducir este riesgo.

Pero la misma organización también incluye el aumento de precios mediante impuestos entre las medidas de política pública para reducir los daños asociados al alcohol. Su iniciativa SAFER contempla tanto las medidas contra conducir bajo los efectos del alcohol como las políticas de precios e impuestos.

Por eso, los especialistas que impulsan la propuesta plantean el cambio fiscal como una herramienta de prevención, no como sustituto de las medidas de seguridad vial.

 

Tailandia es uno de los ejemplos que ponen sobre la mesa

Durante el foro también se presentó el caso de Tailandia.

Entre 1996 y 2017, ese país realizó 11 aumentos al impuesto especial al alcohol y dos reformas importantes a su estructura tributaria.

Según el análisis citado por los especialistas, los aumentos de tasas estuvieron asociados con una disminución promedio del consumo de 7.1%, mientras que las reformas estructurales tuvieron una disminución promedio de 16.2%.

La experiencia es utilizada como referencia para discutir si un cambio en la estructura del impuesto podría tener mayores efectos que simplemente aumentar las tasas.

 

¿Qué podría pasar en México?

Por ahora, no hay un nuevo impuesto al alcohol aprobado como consecuencia de esta propuesta.

Lo que existe es un planteamiento de RASA para modificar el IEPS dentro de la discusión de la Ley de Ingresos 2027.

La propuesta contempla:

  • $0.4938 por cada mililitro de alcohol puro.
  • Actualización automática del monto conforme a la inflación.
  • Sustituir el esquema exclusivamente ad valorem por uno basado en el contenido de alcohol.

Para quienes estamos del lado de los autos y la movilidad, el punto central está en otra parte: el alcohol al volante sigue siendo un factor de riesgo para los accidentes de tránsito, y cualquier política que busque reducir sus daños forma parte de una discusión mucho más amplia sobre seguridad vial.

La propuesta tendrá que avanzar en el proceso legislativo para saber si realmente cambia la forma en que se grava el alcohol en México durante 2027.

Mientras tanto, detrás del volante la regla sigue siendo mucho más sencilla que cualquier reforma fiscal: si vas a tomar, no manejes.

 

¿Crees que medidas como ésta deberían formar parte de la estrategia para reducir los accidentes relacionados con el alcohol?

 

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