Audi detiene el envío de autos de México a Estados Unidos

Mientras el debate avanza, la industria automotriz y del autotransporte levanta la mano para poner algo claro: sí al cambio, pero no a las prisas mal planeadas.

 

 

La propuesta para reducir la jornada laboral semanal de 48 a 40 horas en México ya está sobre la mesa y promete cambiar la forma en la que se trabaja en el país.

La ANPACT, que representa a los fabricantes de autobuses, camiones y tractocamiones, respalda la iniciativa impulsada por el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, aunque advierte que una reducción de horas mal ejecutada podría generar efectos no deseados en uno de los sectores clave de la economía mexicana.

 

 

La postura de la industria: trabajar menos no significa producir menos

La industria automotriz y del autotransporte apoya reducir la jornada laboral a 40 horas,
La industria automotriz y del autotransporte apoya reducir la jornada laboral a 40 horas,

Rogelio Arzate, presidente ejecutivo de ANPACT, dejó claro que la industria no está cerrada a la jornada de 40 horas. Al contrario: el sector ya trabaja en mejorar la calidad del empleo, elevar la productividad y fortalecer su competitividad nacional e internacional.

El punto crítico está en el cómo.

Para la asociación, avanzar hacia una jornada laboral más corta requiere una transición gradual, ordenada y flexible, que permita a las empresas adaptarse sin afectar su operación, sus costos ni sus modelos de negocio. En una industria donde los tiempos de producción, logística y entrega son clave, un cambio abrupto podría generar más problemas que soluciones.

 

Productividad primero: la condición no negociable

ANPACT fue directa: reducir horas sin mejorar procesos no funciona.

Por eso insiste en seguir impulsando:

  • Profesionalización del personal

  • Desarrollo de capacidades técnicas

  • Mejores procesos productivos

  • Uso más eficiente del tiempo laboral

El objetivo es evitar que la reducción de horas termine afectando la sostenibilidad de las empresas, especialmente en un contexto global donde la industria automotriz compite con mercados altamente optimizados.

 

Reconocimiento al diálogo con la Secretaría del Trabajo

En medio del debate, la asociación también reconoció el papel de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, encabezada por Marath Bolaños, por buscar acuerdos con el sector industrial.

La apuesta, según ANPACT, debe ser una ruta basada en consenso, crecimiento económico y responsabilidad compartida, no decisiones unilaterales que ignoren la realidad operativa de la industria.

 

El otro frente: salario mínimo y presión para 2026

El anuncio del aumento del salario mínimo del 13% para 2026 también forma parte del contexto. Para Rogelio Arzate, esta medida fortalece el poder adquisitivo de los trabajadores, pero implica un reto adicional para las empresas, especialmente en sectores intensivos en mano de obra como el de vehículos pesados.

Aun así, la industria mantiene su enfoque en el desarrollo integral de los trabajadores y sus familias, bajo la premisa de que un empleo mejor pagado y más estable genera beneficios no solo para las empresas, sino para la sociedad en general.

 

El mensaje es claro

La industria automotriz no se opone a trabajar menos horas.
Se opone a hacerlo mal.

La jornada laboral de 40 horas puede ser un avance histórico, pero solo si viene acompañada de productividad, planeación y diálogo real. De lo contrario, el costo podría pagarse en competitividad, empleos y crecimiento económico.

 

¿Crees que México está listo para una jornada laboral de 40 horas sin afectar la productividad?
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