rastrillos en gasolineras

Con la idea de erradicar a los llamados ‘rastrillos’, (aquel artefacto localizado en la bomba de gasolina que manipula el suministro de combustible), desde el pasado 8 de octubre de 2020 entró en vigencia la Norma Oficial Mexicana NOM-005.

Esta norma obliga a las gasolineras del país a tener dispensarios nuevos o actualizados para que el volumen de combustible despachado sea completo.

Los nuevos dispositivos deben registrar los ajustes al mecanismo de medición o suministro de combustible, cambio de precios, accesos al sistema electrónico, etc.

De esta manera, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), cuenta con más elementos para detectar anomalías en la entrega de combustible.

 

Así funcionan los ‘rastrillos’

rastrillos en gasolineras Un problema recurrente en las gasolineras.

 

El aparato en forma de insecto puede ser controlado a distancia y reducir el volumen de combustible que se entrega.

A la par, puede alterar los controles volumétricos y manipular diversas funciones relacionadas al despacho, cobro y registros.

Al estar ubicado en la bomba de gasolina, se altera el software para conectar artificialmente diversos puntos de control de la bomba. Según testimonios recabados, por cada litro despechado existe un faltante de hasta 200 mililitros.

Gracias a ello, se estima que la entrega de gasolina es 17% menor a la solicitada por el automovilista.

 

Aún están lejos de desaparecer

A pesar de la Norma, Profeco sigue detectando una enorme cantidad de ‘rastrillos’ en distintos centros de servicio del país.

Desde el 2020, el procurador Federal del Consumidor, Ricardo Sheffield Padilla, informó sobre el cierre de una gasolinera en Morelia, Michoacán,

Lo anterior se debió a que se encontraran “rastrillos” en todos sus instrumentos de medición para el despacho de combustible.

“En las 14 bombas encontramos este ‘aparatejo’ para puentear la tarjeta madre y con eso, ‘darle en la torre’ a los consumidores, robándoles”, comentó el titular de la Profeco.

 

 

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn