Murió Alessandro Zanardi, una de las historias más impactantes del automovilismo mundial.
Alessandro Zanardi muere a los 59 años en Italia, dejando atrás una de las trayectorias más impactantes, inspiradoras y poco comunes en la historia del deporte motor.
Nacido en Bolonia el 23 de octubre de 1966, Zanardi llegó a la Fórmula 1, donde disputó 41 Grandes Premios. Aunque su paso por la máxima categoría no fue brillante en resultados, sí fue el inicio de una carrera que tomaría un rumbo completamente distinto.
Alessandro Zanardi muere: una vida que cambió la historia del automovilismo

Tras salir de la F1, Zanardi encontró su mejor versión en la serie estadounidense CART (Champ Car), donde se convirtió en una auténtica figura. Fue campeón en 1997 y 1998, destacando por su estilo agresivo, adelantamientos memorables y una personalidad que conectaba con los aficionados.
En ese momento, parecía estar en la cima… hasta que todo cambió.
El accidente que lo cambió todo: perdió ambas piernas en pista
El 15 de septiembre de 2001, durante una carrera en el circuito de Lausitzring, Zanardi sufrió un brutal accidente que marcaría su vida para siempre. Perdió ambas piernas y tuvo que ser reanimado varias veces tras el impacto.
Su supervivencia ya era considerada un milagro. Pero lo que vino después fue aún más impresionante.
El regreso imposible: volvió a correr… y ganó
Lejos de retirarse definitivamente, Zanardi regresó al automovilismo profesional en 2005 como piloto oficial de BMW en el WTCC. Lo hizo como doble amputado.
Y no solo volvió… ganó. Su victoria en Oschersleben ese mismo año se convirtió en uno de los momentos más impactantes en la historia del automovilismo.
También participó en competencias de resistencia como las 24 Horas, en la Blancpain Sprint Series y tuvo apariciones en el DTM.
Una nueva vida: campeón paralímpico y símbolo global

Paralelamente, Zanardi construyó otra carrera desde cero, ahora en el deporte adaptado.
En handcycling ganó:
- Dos oros en Londres 2012
- Dos oros y una plata en Río 2016
Además, completó el exigente Ironman de Hawái y terminó cuarto en el Maratón de Nueva York. Su historia dejó de ser solo automovilismo: se convirtió en un símbolo global de resiliencia.
Más allá del deporte: su impacto social
A través de su fundación Bimbingamba, apoyó a niños y jóvenes con amputaciones sin acceso a tratamiento. Con el proyecto Obiettivo 3, impulsó la inclusión de atletas con discapacidad en el deporte.
Zanardi no solo compitió… cambió vidas.
En 2020, sufrió otro grave accidente durante una competencia de handcycling cerca de Pienza. Desde entonces, se mantuvo alejado del ojo público, enfocado en su recuperación, acompañado por su familia entre hospital, rehabilitación y su hogar en Padua.
El legado de Alex Zanardi
Zanardi no fue el piloto más exitoso en números. Fue algo mucho más raro: una historia irrepetible.
Demostró que el automovilismo no solo se trata de velocidad, sino de carácter. De hecho, una de sus frases resume todo:
“Quieres escalar la montaña porque está ahí y sabes que puedes hacerlo.” Hoy, el automovilismo pierde a uno de sus personajes más humanos, más duros y más inspiradores.








