Frida Kahlo accidente

Septiembre de 1925, la vida de la pintora mexicana Frida Kahlo cambió para siempre, unos cuantos segundos bastaron para que los abismos provocados por el dolor, fueran gran parte del motor de su vida.

 

 

 

Frida Kahlo fue una de las artistas plásticas más importantes en nuestro país, fue autora de 150 obras, principalmente autorretratos, en los que proyectó sus dificultades por sobrevivir, aunque un accidente marcó su vida.

Deseosa de obtener una paga de entre 4 y 4.50 pesos, Frida -a los 18 años de edad- se imaginaba una vida en la que pudiera “ganar un salario, ser una mujer moderna y desafiar los dictados sociales que determinaban el destino de las mujeres.”

 

 

Frida Kahlo y el accidente que marcó su existencia

 

No obstante, su vida quedaría marcada el 17 de septiembre de 1925, cuando el camión en el que viajaba fue embestido por un tranvía perteneciente a una de las líneas que prestaban el servicio de transporte en la Ciudad de México.

Este servicio operaba bajo la regulación de la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas, dependencia entonces responsable de autorizar medios y vías de comunicación en la capital del país.

El camión donde viajaba Frida con destino a Coyoacán fue embestido por un tranvía procedente del pueblo de Xochimilco.

A poco de subir al camión empezó el choque. Antes habíamos tomado otro camión, pero a mí se me perdió una sombrillita y bajamos a buscarla, fue así que subimos a aquel camión que me destrozó”, señaló Frida a médicos y autoridades, testimonios que fueron publicados por algunos periódicos de la época.

Kahlo señaló que el accidente se debió a que el operador del camión era muy joven e inexperto, ya que el tranvía marchaba con lentitud, pero al dar la vuelta arrastró el camión contra la pared.

En ese momento no intuí la clase de heridas que tenía. En lo primero que pensé fue en un balero de bonitos colores que compré ese día y que llevaba conmigo. En mí no hubo lágrimas”, indicó.

La artista sufrió una fuerte hemorragia, luego de que el pasamanos le atravesó la espalda. Se sometió a 32 operaciones quirúrgicas y a un sinfín de sufrimientos físicos.

 

 

Así es mi condición, yo no tengo compostura

 

Después del terrible accidente, Frida Kahlo asumió que el arte era la vía para mirarse y revelar a sí misma y a los demás sus heridas, sus llagas y la enfermedad que la acompañaría hasta su último aliento, de ahí que afirmara: “la tristeza se retrata en toda mi pintura, pero así es mi condición, yo no tengo compostura”.

Acorde con un texto de la sección del mirador de la SICT, desde ese momento su obra giró en torno a su biografía y a su propio sufrimiento.

Ella cerró esta etapa con una cosecha vital y artística significativa, que incluía su primer matrimonio con Diego Rivera, su labor en el Partido Comunista, y la expectativa de realizar la primera muestra individual de su obra en la Julien Levy Gallery de Nueva York, Estados Unidos”.

Fue en agosto de 1953, los médicos le comunicaron que debían amputar su pierna derecha.

Tras la devastadora intervención, la artista mexicana regresó a sus años de infancia para reunir fuerza y entregarse con heroísmo a una realidad que se le había vuelto extraña y, calladamente, penosa.

Durante las primeras horas de la mañana del 13 de julio de 1954, Frida Kahlo Calderón abandonó este mundo y extendió sus alas para volar, dejando atrás aquel trágico accidente que marco su vida y obra para siempre.

 

 

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