Homero Simpson junto a un Nissan Tsuru imaginado para las calles de México.

Si Springfield estuviera en México, el tráfico, los baches y las quincenas también cambiarían los gustos automotrices de sus habitantes.


Los autos de Los Simpson probablemente serían tan caóticos como sus personajes. Algunos elegirían algo práctico, otros buscarían lujo y varios tomarían decisiones bastante cuestionables. Imaginamos qué coche manejaría cada habitante de Springfield si aterrizara en las calles mexicanas y el resultado tiene más sentido del que parece.

Homero Simpson: Nissan Tsuru usado y con un golpe en la salpicadera


Homero necesita algo barato, resistente y que sobreviva años sin mantenimiento serio. Seguramente lo compraría porque “todavía aguanta”. Además, tendría una puerta de distinto color y el tanque casi siempre estaría en reserva. Tsuru, resistencia.

Marge Simpson: Honda CR-V


Marge piensa en seguridad, espacio y tranquilidad. Llevar niños, compras y sobrevivir al caos familiar exige algo práctico. Una SUV confiable encaja perfecto. seguridad, familia.

Bart Simpson: Volkswagen Golf GTI de hace unos años


Ruidoso, inquieto y convencido de que es más rápido de lo que realmente es. Bart sería el clásico dueño que presume modificaciones y acelera de más en cualquier semáforo. deportivo, modificaciones.

Lisa Simpson: Toyota Prius híbrido


No había otra opción. Lisa pensaría primero en emisiones, ahorro y tecnología. Probablemente también tendría stickers ecológicos en la parte trasera. híbrido, eficiencia.

Moe Szyslak: Chevrolet Cavalier con kilómetros… muchos kilómetros

Homero Simpson junto a un Nissan Tsuru imaginado para las calles de México.
Un sedán que ya vio mejores días, algo maltratado y con historias que nadie quiere escuchar. Suena triste, pero funciona demasiado bien.

Montgomery Burns: Mercedes-Benz Clase S

Homero Simpson junto a un Nissan Tsuru imaginado para las calles de México.
Lujo extremo, chofer y comodidad absoluta. Burns jamás tocaría el volante si puede evitarlo. Él solo preguntaría si los asientos tienen masaje. lujo.

Krusty el Payaso: Ford Mustang V8 amarillo


Escandaloso, exagerado y hecho para llamar la atención. Gastaría más gasolina de la necesaria, pero Krusty diría que vale la pena.

Ned Flanders: Toyota RAV4 híbrida

Homero Simpson junto a un Nissan Tsuru imaginado para las calles de México.
Confiable, tranquila y cero conflictos. Tan correcta que hasta da paz verla estacionada.

Lo divertido es que… sí tiene sentido
La magia de Los Simpson es que sus personajes exageran defectos y costumbres humanas muy reales. Y cuando lo llevas al mundo automotriz aparecen resultados bastante creíbles. Lo más peligroso es que quizá varios terminamos pareciéndonos más a Homero de lo que queremos aceptar.

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