El homenaje moderno al BMW 2002 Turbo se fabrica en San Luis Potosí, tiene transmisión manual y costará $1,820,000 pesos.
El BMW M2 Turbo Design Edition no es simplemente otro M2 con una combinación especial de colores. BMW México decidió recuperar uno de los capítulos más particulares de su historia y llevarlo a un deportivo moderno: el 2002 Turbo de los años 70.
Y hay tres datos que hacen especialmente interesante a esta edición para México: solo se producirán 30 unidades, todas tendrán transmisión manual de seis velocidades y cada una costará $1,820,000 pesos.
Además, como el resto de los BMW M2 de la generación actual, esta edición especial se fabrica exclusivamente en BMW Group Planta San Luis Potosí.
El BMW 2002 Turbo es la inspiración

Para entender por qué este M2 tiene esos gráficos tan llamativos hay que regresar más de cinco décadas.
BMW presentó el 2002 Turbo en el Auto Show de Frankfurt de 1973 y comenzó su producción poco después. Fue un modelo particularmente importante para la marca porque llevó la turboalimentación a un automóvil europeo de producción en una época en la que esta tecnología todavía estaba lejos de ser algo común.
Su motor de cuatro cilindros y 2.0 litros desarrollaba 170 hp, una cifra considerable para la época.
Pero no solo destacaba por lo que tenía debajo del cofre. El 2002 Turbo también se convirtió en un automóvil inmediatamente reconocible por sus salpicaderas ensanchadas, el alerón trasero, los gráficos Motorsport y, sobre todo, la inscripción “turbo” escrita en espejo.
BMW recupera precisamente ese detalle para el M2.
El M2 viene vestido como un 2002 Turbo moderno
El BMW M2 Turbo Design Edition estará disponible exclusivamente en Blanco Alpino.
Sobre esa carrocería aparecen las franjas BMW Motorsport pintadas a mano alrededor del cofre y la tapa de la cajuela. En el cofre también encontramos la zona negra con la palabra “turbo” invertida, uno de los guiños más evidentes al clásico.
El homenaje continúa en el techo, donde incorpora un panel de fibra de carbono M con las franjas tricolor integradas.
En la parte trasera aparece otro elemento de fibra de carbono: un alerón BMW M Performance montado sobre la cajuela, acompañado por un emblema “turbo” exclusivo.
De serie utiliza rines M de radios dobles 930M, de 19 pulgadas adelante y 20 pulgadas atrás, en acabado negro.
Para quienes quieran llevar todavía más lejos la configuración, BMW ofrece como opción los rines M Performance 1000M en Bronce Dorado Mate.
Y sí: este M2 es manual

Aquí probablemente está uno de los detalles que más van a valorar los entusiastas.
El BMW M2 Turbo Design Edition se ofrecerá exclusivamente con transmisión manual de seis velocidades.
No es una elección casual. El 2002 Turbo original utilizaba una transmisión manual de cuatro velocidades de serie y tenía disponible una de cinco velocidades como opción.
Más de 50 años después, BMW conserva esa conexión entre conductor y automóvil, aunque ahora con una tecnología completamente distinta.
El motor es un seis cilindros en línea de 3.0 litros M TwinPower Turbo, con 480 hp y 550 Nm de torque.
Con esta mecánica, el M2 puede acelerar de 0 a 60 mph en 4.1 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 250 km/h.
Si se agrega el paquete M Driver’s Package, la velocidad máxima aumenta hasta 285 km/h.
Es decir, detrás de los gráficos retro no hay un automóvil que quiera vivir de la nostalgia. El desempeño es completamente contemporáneo.
También hay fibra de carbono en el interior

La temática continúa dentro del habitáculo.
Los asientos deportivos M de serie están tapizados en piel Vernasca negra, con detalles en los colores M. También hay molduras de fibra de carbono y una placa especial con la inscripción “turbo” sobre las franjas M.
El volante M está terminado en Alcantara y es calefactable.
También incluye de serie el sistema Live Cockpit Professional con Head-Up Display, carga inalámbrica para dispositivos, sistema de sonido Harman Kardon de 14 altavoces y 464 watts, iluminación y faros Adaptive Full LED, además de luces altas automáticas.
Los asientos tipo cubo envolventes M Carbon están disponibles como opción.
Una edición que también habla de México
Hay otro detalle que quizá pase desapercibido entre tanta referencia al 2002 Turbo, pero que para nuestro mercado resulta particularmente interesante.
El BMW M2 se fabrica en México.
La producción de esta generación se realiza exclusivamente en la planta de BMW Group en San Luis Potosí, por lo que las 30 unidades del Turbo Design Edition destinadas al mercado mexicano forman parte de la producción de esta instalación.
No es la primera vez que una edición especial de alto desempeño pone los reflectores sobre la fabricación mexicana de BMW, pero sí resulta llamativo que una serie tan limitada y cargada de elementos históricos tenga como origen nuestro país.
¿Cuánto cuesta el BMW M2 Turbo Design Edition?

BMW México estableció un precio sugerido de $1,820,000 pesos para esta edición.
La disponibilidad estará limitada a 30 unidades.
Además del precio, hay un punto que puede hacer que esta versión resulte especialmente atractiva para los coleccionistas y entusiastas: no solamente se trata de un M2 con pintura diferente. BMW recuperó elementos visuales específicos del 2002 Turbo y los combinó con una configuración que incluye transmisión manual, fibra de carbono y equipamiento M.
Eso sí, el precio también la coloca claramente en territorio de deportivos de alto desempeño, por lo que el atractivo de esta edición dependerá tanto de sus prestaciones como del valor que cada comprador le dé a la exclusividad y a la conexión con la historia de BMW.
De un turbo de los años 70 a un M2 de 480 hp
El 2002 Turbo y el M2 Turbo Design Edition están separados por más de cinco décadas de evolución tecnológica.
Uno tenía un cuatro cilindros de 2.0 litros con 170 hp. El otro utiliza un seis cilindros turbo de 3.0 litros con 480 hp.
Pero la idea que BMW quiere conectar es prácticamente la misma: un automóvil relativamente compacto que pueda ofrecer mucho desempeño sin dejar de ser utilizable en el día a día.
Y quizá ahí está lo más interesante de esta edición. Los gráficos, el “turbo” invertido y los colores hacen que sea imposible no pensar en el clásico, pero debajo de todo eso hay un M2 actual, con prestaciones que el 2002 Turbo simplemente no podía imaginar.
Ahora la pregunta es otra: ¿qué harías tú si fueras uno de los 30 afortunados que puedan comprarlo: guardarlo como pieza de colección o realmente sacarlo a manejar?








