¿Cómo Mercedes-Benz unió un clase G a las tradiciones oaxaqueñas?

La Clase G de Mercedes-Benz es reconocida por ser un vehículo de lujo para las aventuras, con capacidad todo terreno. Estas cualidades que han mantenido por 40 años le llevaron a explorar nuevos territorios en México, llegando al sur del país donde sufrió una transformación.

De la mano de Jacobo y María Ángeles, reconocidos a nivel mundial por la creación de  alebrijes, y después de 175 días de decoración en San Martín Tilcajete, concluyeron una colaboración artística sobre uno de los vehículos más representativos de la marca alemana.

Te puede interesar: Nuevo Clase S de Mercedes-Benz

La inspiración para esta creación la tomaron de los tres puntos de la estrella de Mercedes-Benz y que representan en palabras de la compañía: “la motorización universal; por aire, por mares y por tierra”.

“El emblema fue relacionado con los tres poderes zapotecas: el águila (viento), la serpiente (inframundo) y el jaguar (tierra), también conocidos como tonas; animales míticos y protectores que comparten el destino con una persona, y que se convierten en nahuales al fusionarse con el espíritu de un humano”.

En esta colaboración entre la marca alemana y el taller oaxaqueño es el jaguar el que dota de fuerza al Clase G, aunque con una integración total entre los tres animales.

Síguenos en Instagram

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn