Coches autónomos

La era de los vehículos autónomos ha comenzado y si bien su funcionamiento aún se encuentra en fase de desarrollo, podríamos verlo por las calles antes de lo que te imaginas.

¿Recuerdas a los Supersónicos? (lo siento, chavorruco detectado).

Sí, aquella caricatura creada en 1962 donde Sónico y su familia se transportaban en aeronaves que surcaban el cielo en medio de diversas casas flotantes.

En la imaginación de sus creadores así serían los autos del futuro. Hoy la realidad es distinta.

Si bien existen algunos vehículos con rotores y hélices que les permiten suspenderse en el aire, la industria automotriz orienta su interés hacia el desarrollo de los autos eléctricos y, en gran medida, al de los coches autónomos.

 

Vehículos autónomos no son nuevos (aunque no lo creas)

En la actualidad, los fabricantes automotrices se están aliando con las más importantes instituciones para lograr el máximo objetivo deseado por la industria.

¿Cuál es? Ser los primeros en lanzar al mercado un vehículo que se pueda mover por sí solo.

Las primeras pruebas ya se han llevado a cabo principalmente en Estados Unidos y Europa.

A marcas automotrices como Audi, BMW o Tesla, se le han añadido otras como Uber o Google para efectuar ensayos pilotos que optimicen el procesamiento de datos.

Sin embargo, pocos saben que las primeras evaluaciones con coches autónomos se llevaron a cabo durante la década de los cuarenta del siglo pasado.

Difícil de creer (léase con tono de conductor de televisión).

Evidentemente eran pruebas muy austeras y básicamente consistían en poner materiales en el camino para que el coche las detectara.

Esto evolucionó durante los años ochenta, donde se emplearon radares para detectar un mayor número de obstáculos.

En la actualidad, la presencia de cámaras, radares y sensores rigen su correcto accionar.

 

¿Cuándo los veremos?

Calma y nos amanecemos.

Especialistas señalan que las primeras unidades de conducción semi y totalmente autónoma se podrán observar en las calles en el año 2030.

No obstante, existen esfuerzos tangibles que acelerarían el proceso de manera sorprendente.

De acuerdo con la consultora estratégica McKinsey, los camiones serán los primeros en circular de forma autónoma, mientras que los autos llegarán más adelante.

Lo anterior se debe a la forzosa reorganización que conllevaría la movilidad en términos de siniestros y pólizas de seguros.

La propia institución advierte que el uso masivo de este tipo de unidades supondrá un beneficio en tiempo y en productividad para los ocupantes, quienes destinarán 50 minutos de traslado en promedio para trabajar o relajarse

Esto dará como resultado un ahorro de más de 85,000 millones de dólares anuales en accidentes de tránsito únicamente en Estados Unidos.

 

Complejo funcionamiento

Si bien cada uno tiene su propia metodología, los coches autónomos funcionan mediante:

Procesadores, fungen como el sustituto del conductor humano, logra girar el volante hacia la dirección correcta, acelera a la velocidad adecuada y frena cuando sea necesario.

-Cámaras de video localizadas detrás del parabrisas que permiten una vista panorámica del entorno del vehículo, además de que ayudan a mantener el auto en el carril y a respetar las señalizaciones en el camino.

-Con el objetivo de identificar autos en una distancia corta, se le añade láser en el área del cofre y en la cajuela.

Sensores ubicados, generalmente, en la zona alta del vehículo para tener una visibilidad mayor con un alcance de 100 metros.

-Radares tanto adelante como atrás para calcular la velocidad y aceleración de objetos cercanos.

-GPS. Este elemento es mucho más común en la actualidad, aunque su función evolucionará para que localice la posición del auto con mayor exactitud.

 

¿Y el 5G…y el 6G?

Pero ¿cómo hacer que todos estos datos trabajen de manera conjunta? Aquí está la clave del éxito.

La quinta generación de la telefonía móvil supone una revolución tecnológica sin precedentes donde la inmediatez será el punto de inflexión.

A la par servirá, entre otros casos, para integrar a cada uno de estos elementos con la complejidad que conlleva el Big Data.

La velocidad mediante su uso será mucho más rápida y segura.

Conforme la infraestructura vaya creciendo, el tiempo de respuesta de apenas un milisegundo permitirá su paulatino funcionamiento, además de procesar eficientemente todos los datos mediante la nube.

No obstante, la tecnología al servicio de los vehículos autónomos se enfrenta a dos principales obstáculos: la poca infraestructura y los altos costos de fabricación.

Especialistas señalan que, por su menor complejidad, los primeros coches sin conductor podrán observarse en las autopistas y carreteras, principalmente de Europa.

De hecho, los autos sin conductor funcionarán en un inicio por vías de acceso controlado.

Posteriormente se desarrollará la suficiente infraestructura en vías primarias y secundarias para que accedan a ellas.

A nuestro país, esta tecnología tarde o temprano arribará, aunque habrá que esperar unos cuantos años más ¡no desesperes!

 

 

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