Algunos te sorprenderán, otros te harán reír, y más de uno te hará preguntarte: “¿cómo se maneja eso?”
¿Los volantes más raros del mundo? El volante es uno de los elementos más importantes de un auto… ¡y también uno de los más ignorados cuando se trata de diseño!
Pero algunos fabricantes y diseñadores decidieron romper las reglas con creaciones que van desde lo futurista hasta lo francamente absurdo.
Prepárate para verlos.
Los volantes más raros del mundo
1. Citroën DS (1955): un solo brazo, mucha elegancia

Este clásico francés tenía un volante con un solo brazo, que parecía más una obra de arte que una herramienta de conducción. ¿Lo mejor? Permitía ver claramente el tablero. ¿Lo peor? Si nunca lo habías visto antes, parecía que estaba roto.
2. Austin Allegro (1973): el infame volante cuadrado

El Allegro ya era raro por sí solo, pero su volante cuadrado fue la cereza en el pastel. La idea era mejorar la visibilidad del cuadro de instrumentos, pero lo único que logró fue confundir a los conductores y ganarse un lugar en los peores diseños de la historia.
3. Tesla Model S Plaid: adiós al volante, hola “yoke”

El volante tipo “yugo” de Tesla es digno de una nave espacial… o de un videojuego. Sin parte superior y con una forma de media luna, parece moderno pero es poco práctico para maniobras comunes como estacionar. Aún así, Elon Musk insiste: “Es el futuro”.
4. BMW i3: ¿qué es esto y por qué gira?

El BMW i3, eléctrico y extraño por dentro y por fuera, traía un volante grueso, plano en la parte inferior, y con un diseño que parecía sacado de un auto concepto… pero que llegó a las calles. Minimalista, sí. Cómodo, no tanto.
5. Oldsmobile Tornado (1966): con control remoto incluido

El volante del Tornado tenía botones para casi todo: luces, limpiaparabrisas, y hasta un sistema de control de crucero. Era tan avanzado que parecía más un control de televisión que un volante.
6. Formula 1 actual: un videojuego con ruedas

Los volantes de la Fórmula 1 moderna parecen sacados de una consola gamer: pantallas digitales, más de 20 botones y switches, y hasta controles para beber agua. Cuestan más que un auto compacto y no hay dos iguales.
7. Peel P50: el más simple del mundo

Este microauto, famoso por ser el más pequeño del mundo, tiene un volante tan básico que parece el timón de un juguete. Sin dirección asistida, sin lujos, y con un solo asiento: solo para valientes.
Aunque muchos de estos volantes parecen salidos de una película de ciencia ficción (o de una pesadilla del diseño), lo cierto es que todos dejaron su huella en la historia del automóvil.
¿Y tú? ¿Conducirías un auto con volante cuadrado o prefieres el clásico redondo de toda la vida?








