Sabemos que Porsche es una marca reconocida por crear vehículos deportivos increíblemente lujosos, y uno de ellos es el 550 Spyder.

Producido entre 1953 y 1956, se convertiría en un automóvil con una historia sumamente impactante y a la vez, aterradora.

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Una adquisición ''siniestra''

James Dean, nacido el 8 de febrero de 1931, fue un actor que rápidamente se alimentó de grandes aspiraciones y ambiciones en la vida por su efímera fama.

Amante de los autos deportivos, adquirió a mediados de los 50 una de las 90 unidades del Porsche 550 Spyder, que le personalizó George Barris.

Asimismo, el legendario vehículo poseía un motor de doble carburación con 100 hp tracción trasera, capaz de alcanzar una velocidad máxima de 225 km / h.

Además, con su impecable carrocería de aluminio de 550 kg, hacía de este auto extremadamente ligero y complicado de conducirlo.

Y fue entonces cuando James, lo bautizó como el ”Pequeño Bastardo”…

Los 89 km que provocaron la muerte

Dean, al coincidir en un restaurante con el famoso Alec Guiness, le mostró su lujoso auto, y este al verlo, le advirtió que moriría en una semana si lo conducía.

No obstante, el 30 de septiembre el actor partió a una competencia remolcando el Spyder en una Wagoner que el manejaba, pero este quiso cambiar de planes.

Al no poder esperar más, James subió a su vehículo con la excusa de irse acostumbrando a su manejo antes de la carrera.

Y al llegar al cruce de las rutas 41 y 46 en Chorame, California, un Ford Coupé del 50 que conducía Donald Turnupseed, lo impactaría brutalmente.

Una serie de accidentes provocados por Porsche

Fue así, como James Dean falleció instantáneamente por fractura cervical y otras lesiones internas, mismas que no tuvo el otro conductor.

Debido a esto, el accidente fue una catástrofe que jamás podrá ser olvidada, por la velocidad en la que iba el actor hollywoodense.

Este Porsche, guarda una historia que ha ocasionado grandes lesiones y muertes a los sucesores que obtuvieron partes del vehículo.

Finalmente, es una historia que jamás podremos confirmar pero sí, analizar por todas las coincidencias que existieron.

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