Tuvimos nuestro primer contacto con el hermano más corto del KIA K3 Sedán en una ruta que nos llevó de Toluca a Querétaro.

 

 

 

Hace unos meses probamos la variante sedán del coreano KIA K3 (antes Río), pero nos quedó la cosquilla de manejar la versión hatchback que pudimos ver en la planta de Pesquería, en Nuevo León, lugar donde se fabrica para México y la región.

El HB es prácticamente un símil en diseño respecto al sedán, salvo obviamente la falta de un tercer volumen. Por lo demás comprende las mismas formas de la parrilla y luces, que en el caso de las versiones tope añade LED y faros del mismo elemento.

 

KIA K3 Hatchback

 

 

La principal diferencia radica en la enorme altura respecto al piso que nos hace creer que estamos ante un mini Seltos (por más extraño que esto suene), lo cual se combina con los rines de 15 a 17 pulgadas dependiendo de la versión.

De hecho, la variante GT-Line (tope de gama) agrega unas barras en el techo que simulan unos rieles portaequipajes, además de plásticos negros a lo largo de la carrocería, un alerón trasero y doble salida de escape que pretenden hacernos creer que estamos ante un SUV y no, no lo estamos.

 

 

Cabina

KIA K3 Hatchback

 

Por dentro, existe una buena combinación de texturas y los ensambles se perciben de buena calidad. No obstante, abundan los plásticos duros a lo largo de la cabina que nos hubiera encantado que se suprimieran (al menos cerca de las puertas) por elementos acolchados.

Las dos pantallas unidas en un solo bloque (como ya vemos en Sportage y en K3 Sedán) son exclusivas para las variantes tope; la pantalla de infotenimiento tiene buenos gráficos y sin ser la más novedosa cumple con lo básico.

Como buen KIA, hay compartimentos por todos lados, pero carece de palanca de freno automático que sería necesario si tomamos en cuenta que estamos ante una variante GT-Line que cuesta poco más de 460 mil pesos.

Mención aparte es el gran espacio en la hilera trasera a pesar de ser un HB. Creció 9 mm en distancia entre ejes respecto al Rio que conocíamos, por lo que dos adultos y un niño tienen un sorprendente buen desahogo para piernas que lo diferencian de rivales como Mazda2, Seat Ibiza y Suzuki Swift que sufren en ese aspecto (lo mismo con la cajuela que es la más amplia del segmento).

En equipamiento no hay queja, KIA K3 Hatchback incluye seis airbags, control de estabilidad, cámara de reversa y compatibilidad con Android Auto y Apple CarPlay.

A la par, dependiendo de la versión ya hay sistema de mantenimiento de carril y freno autónomo de emergencia.

 

 

¿Qué tal se maneja?

 

Al igual que el sedán, la versiones de entrada e intermedias añaden el motor de 1.6 litros de 121 hp y 111 lb-pie con transmisión manual o automática de seis cambios, el cual no tiene una gran respuesta, pero que es ideal para trayectos citadinos, donde nos rindió cerca de 12 km/l.

Por su parte, el GT-Line se va por un motor de 2.0 litros de 150 hp y 141 lb-pie con transmisión automática de seis velocidades.

Aquí el manejo se vuelve más contestatario, aunque se penaliza en el consumo.

El motor de 2.0 litros es uno de los mejores del segmento (junto con el de Mazda2), responde bien incluso a bajas velocidades cercanas a las 2,000 rpm.

A pesar de tener eje rígido atrás, el aplomo se nota de inmediato, con una dirección que sorprende por lo precisa que resulta, aspecto que normalmente no encontramos en un segmento bajo.

La suspensión está justo en ese grado intermedio entre rigidez y suavidad, pero filtra bastante bien los desperfectos que hay en el camino.

 

Precios KIA K3 HB

LX- 341,900 pesos

EX -381,500 pesos

EX PACK -419,900 pesos

GT-LINE -461,900 pesos

 

 

Resultado

 

El KIA K3 Hatchback es una muy buena opción por su gran espacio interior y equipamiento en seguridad.

Quizás la compra más racional serían las versiones de entrada, donde no tienes que desembolsar los 461,900 que se piden por el GT-Line, que ojo es un muy buen auto, pero que es 12 mil pesos más caro que el Seltos de entrada.

 

Pros

-Gran espacio en la hilera trasera

-Buenos consumos con el motor 1.6 litros

-Buen equipamiento de serie

 

Contras

-Falta una palanca de freno de estacionamiento electrónico

-El precio de la variante GT-Line es alto

 

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