Baleno

Suzuki presentó la renovación del Baleno 2023 y pudimos probarlo de primera mano en una divertida ruta por el Estado de México.

No mentiré al decir que, personalmente, he sido un duro crítico del Baleno desde que llegó a tierras mexicanas hace algunos meses.

De entrada, no entendía como este modelo sería un complemento fidedigno para el querido Swift dentro del portafolio de Suzuki.

Para nadie es un secreto que lo hizo para solventar la enorme demanda de Swift que existe en nuestro país y, a la par, para ofrecer un modelo con el mismo ADN que su hermano, pero con un mayor espacio.

No obstante, la falta de algunos elementos en seguridad y calidad de materiales le restaba puntos.

Quizás la llegada del modelo anterior fue demasiado prematura, pero con la actualización que ahora recibe podemos estar un poco más tranquilos (ojo, solo un poco).

 

Suzuki Baleno 2023, “fresquesito, fresquesito”

Baleno

Recordemos que este hatchback ya tiene sus buenos años en el mercado global, se empezó a vender en 2015 y en este 2022 recibe su segundo ‘refresh’ que pienso es el más trascendente.

Su diseño no es agresivo ni mucho menos, pero sí se le va más fresco, vaya, con mayor personalidad.

La parrilla creció en tamaño y anchura, los faros en forma de bumerang son en LED (para versión tope) y los rines de 16 pulgadas son de nuevo diseño.

 

La parte trasera, a mi parecer, es la mejor lograda con calaveras del LED en ‘C’ y un diseño similar al del nuevo S-Cross.

Si, es un diseño que, para sus dimensiones, lo hace ver mucho mejor que el modelo que llegó a México hace algunos meses.

 

Interior con claroscuros

Una vez adentro, la sensación de amplitud es más que evidente a pesar de sus compactas dimensiones.

Para ponerlo a prueba deslice prácticamente todo el respaldo del asiento delantero y aún así existe un buen espacio en la hilera trasera para que dos personas adultas y quizás un niño viajen cómodamente.

Dejando de lado este aspecto, al ponerme al mando mis ojos se centraron en dos aspectos, el primero fue la nueva pantalla de 9 pulgadas en el centro del tablero y la cual fue heredada del S-Cross.

“Es enorme”, pensé, y bastante intuitiva de manipular adscribiendo que es compatible con Android Auto y Apple CarPlay.

El otro aspecto fue el Head-Up Display que me resultó bastante ameno, tomando en cuenta el segmento donde Baleno compite (saludos Mazda2, KIA Rio y compañía).

Ojo, estos dos aspectos solo se pueden ver en la versión GLX (tope), a la que también se le debe sumar climatización automática, llave inteligente y la bastante práctica y funcional cámara de visión 360º.

El volante con controles de audio y alarma es idéntica al que porta el Swift (ojo, no es crítica), de hecho tiene muy buena sujeción y resulta parcialmente cómodo en el tránsito.

 

Calidad

Abundan los plásticos rígidos en gran parte de la cabina (algo relativamente normal para el segmento), quizás el problema vuelva a ser los ensambles, los cuales no le permiten estar a la altura de varios de sus rivales.

En ese mismo sentido se encuentra la filtración de ruidos al interior, que hacen creer que llevas la ventana abierta cuando desgraciadamente no es así.

Pasando al tema de seguridad, hay buenas y malas noticias. ¿cuál quieren primero?

Empecemos por la buena, y es que el Baleno ya trae control electrónico de estabilidad de serie, aspecto que se le criticó bastante al modelo anterior.

Para la variante GLX (tope) se añaden 6 bolsas de aire ¡aplausos! … bueno no tanto, porque ahí viene lo malo.

La variante GLS (base) solo posee 2, número muy bajo si tomamos en cuenta la media del segmento.

 

¿Qué tal se maneja?

No es un auto pretencioso, el Baleno es un ‘city car’ al 100%, no pretendas creer que te va a dar un plus en dinamismo.

A pesar de ello, pude sacarle bastante jugo a su motor de 1.5 litros y 102 hp (sí el mismo del Jimny) durante una divertida ruta que Suzuki preparó de la CDMX a Valle de Bravo con Tlalpujahua como punto intermedio.

Fueron cerca de 300 kilómetros donde la falta de una relación extra es evidente (solo se ofrecerá con caja automática de 4 velocidades).

No obstante, la tercera relación trata de extender lo más posible para no exigirle demasiado al motor.

Quizás ese sea su principal cualidad; aunque no es el más rápido, la entrega de par se presenta desde muy bajas rpm, lo cual le permite tener mayor ‘punch’ al momento de acelerar y no generar problemas para maniobras de rebase.

La dirección es suave y queda de manifiesto en maniobras de entornos urbanos, aunque no comunique gran cosa al circular en carretera de curvas.

La suspensión está en ese delicado punto entre rigidez y suavidad, pero es más que obvio que su naturaleza citadina busque no hacernos sufrir con pavimentos irregulares, lo cual al final consigue, aunque no evita un evidente balanceo en curvas.

El rendimiento combinado que nos proporcionó durante la ruta fue de 17 km/l, nada mal.

 

Precio Suzuki Baleno

Baleno

BALENO GLS TA: 329,990 pesos

BALENO GLX TA: 369,990 pesos

 

Resultado Suzuki Baleno

Baleno evolucionó, tiene un diseño más fresco y si bien aún tiene mucho ADN de Swift, da la impresión que poco a poco empieza a buscar su propia personalidad.

Aún queda corto en seguridad y calidad de ensambles, pero hoy es un modelo más maduro que puede sacarle varios sustos a los hatchbacks con más renombre en su categoría.

 

Pros

-Diseño más fresco

-Pantalla de muy buen tamaño e intuitiva

-Espacio interior bastante importante

 

Contras

-Calidad de ensambles

-Se filtran ruidos al interior

-Solo 2 airbags para la versión base

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