agua

La autoridad de pruebas australiana, ANCAP, está realizando un cambio sorprendente en sus criterios de prueba de choque, incluyendo su permanencia en el agua.

A partir de enero de 2023, probará nuevos vehículos para ver qué tan bien funcionan bajo el agua.

Uno de los principales cambios requerirá que los fabricantes “demuestren cómo sus nuevos vehículos pueden permitir que los ocupantes escapen más fácilmente de un vehículo sumergido”.

A la par, “que los rescatistas accedan a los ocupantes atrapados”.

“Los vehículos atrapados en aguas de inundación o aquellos que se encuentran en un lago, río u otro cuerpo de agua son un peligro para sus ocupantes y presentan dificultades para los socorristas”.

Esto lo dijo ANCAP en un comunicado.

 

Rendimiento debajo del agua

ANCAP evaluará si las puertas de los automóviles se pueden abrir sin energía de la batería.

Además examinará si las ventanas eléctricas siguen funcionando y se pueden abrir hasta 10 minutos después de la inmersión.

Las pruebas para evitar colisiones también se “ampliarán significativamente” en 2023″.

Esto con nuevos escenarios que incluirán a un niño peatón que pasa detrás de un vehículo en marcha atrás, un ciclista que cruza el camino de un vehículo que gira hacia una calle lateral.

Además, incluirá un ciclista que se acerca a un vehículo por detrás como su los ocupantes abren las puertas del coche.

 

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