Este es el peor comercial de autos de la historia: el desastroso anuncio del Plymouth Duster 1984

Este es un viaje al pasado publicitario más surrealista del mundo automotriz.

 

 

Para muchos (incluyéndonos) este es el peor comercial de autos / coches de la historia.

Hablamos del anuncio del Plymouth Duster de 1984. un anuncio irreal que, en lugar de vender coches, parecía promocionar una fiesta ochentera con exceso de neón y coreografías cuestionables.

 

 

El comercial del Plymouth Duster (1984): una oda al exceso ochentero, el peor comercial de autos en la historia

Este es el peor comercial de autos de la historia: el desastroso anuncio del Plymouth Duster 1984

En primer lugar, en plena era MTV, Plymouth decidió lanzar un anuncio para su modelo Duster que combinaba todos los clichés posibles: luces de neón, humo de máquina, bailarines con pantalones bombachos y una canción pegajosa que repetía “That car is mighty fine, makes me feel like the world is mine”.

El resultado fue un espectáculo que parecía una parodia de “Saturday Night Live” y no es que estuviera eso mal, pero si el objetivo era vender autos ¿como por qué hicieron eso?

A la par, el anuncio se emitió durante los MTV Music Awards de 1984, pero en lugar de captar la atención del público joven, generó confusión y risas involuntarias.

Chécalo.

 

 

 

¿Qué salió mal?

  1. Estética sobrecargada: El anuncio abusaba de efectos visuales y una estética recargada que distraía del producto principal.

  2. Mensaje confuso: La narrativa era incoherente, dejando al espectador sin una idea clara de las cualidades del coche.

  3. Desconexión con el público objetivo: Intentó atraer a los jóvenes con una fórmula que ya estaba pasada de moda, resultando en un efecto contrario al deseado.

 

 

Finalmente, el raro comercial del Plymouth Duster de 1984 es un recordatorio de que, a veces, intentar ser demasiado moderno o extravagante puede resultar en el efecto contrario.

Además, este anuncio se ha convertido en un ejemplo clásico de cómo no promocionar un coche, y sigue siendo objeto de estudio y burla décadas después.

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