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El alemán fue el único mecánico que prestó sus servicios a autos que no fueron superados por rivales de la misma cilindrada en tres ediciones de la época dorada de La Carrera Panamericana.

Conseguir este logro en una prueba tan extraordinariamente exigente es absolutamente único.

Esta hazaña le hizo merecedor de un premio del gobierno mexicano, que el embajador de Alemania en México aceptó pocos días después de haber finalizado la edición de 1954.

La Orden al Mérito solo ha sido otorgada una vez en la historia de La Carrera Panamericana. Ese honor recayó en Herbert Linge.

El embajador entregó la medalla a Huschke von Hanstein, quien se la dio a Herbert Linge en su oficina de Zuffenhausen sin muchas festividades.

 

 

Herbet Linge en la Carrera Panamericana

 

 

Nacido en Weissach en 1928, Linge comenzó a trabajar como aprendiz de mecánico de Porsche en 1943, aunque no duró mucho tiempo en este puesto, ya que poco después fue ascendido a jefe de taller.

Dirigió el servicio de atención al cliente de la compañía en Nueva York y mientras daba clase de capacitación a otros mecánicos recibió una llamada desde Zuffenhausen en la que le pedían que fuera a México para acompañar a los dos Porsche que el príncipe español Alfonso de Hohenlohe iba a inscribir en La Carrera Panamericana de 1952.

 

 

1953 y 1954

 

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Para las ediciones de La Carrera Panamericana de 1953 y 1954, Porsche participó con equipos oficiales de fábrica y Linge estuvo allí para cuidar de los autos y también conducirlos cuando se lo pidieron.

‟Ya éramos más profesionales porque conocíamos la ruta, sabíamos a lo que teníamos que prestar atención y también qué era lo que teníamos que hacer”, dijo Linge.

‟Aunque no teníamos un mapa de ruta, sí contábamos con todos nuestros documentos y anotaciones que nos permitían desempeñarnos mejor”.

Porsche inscribió dos 550 Spyder para las parejas Huschke von Hanstein- Hans Herrmann y Karl Kling-Herbert Linge.

El equipo de fábrica no tuvo suerte. Una falla en el eje delantero dejó por fuera al primer auto, mientras que al de Kling y Linge presentó problemas de motor.

Linge, sin embargo, seguía siendo el único mecánico para cuidar de los Porsche.

Así fue que prestó sus servicios al 550 Coupé de los guatemaltecos José Herrarte Ariano y Carlos A. Gonzáles, quienes ocuparon el primer lugar en la categoría Sport hasta 1600 cc.

Lo mismo hizo con el 356 S del diplomático argentino Fernando Segura, quien ocupó el segundo lugar en la misma categoría.

En 1954, más que competir, la labor de Linge seguía siendo la de velar por todos los Porsche en carrera.

Y eso fue lo que hizo con los 550 Spyder de Hans Hermann y el checo nacionalizado guatemalteco Jaroslav Juhan, quienes hicieron en 1-2 en la categoría Sport hasta 1500 cc.

 

 

Legado

Más allá de la indeleble huella que dejó en La Carrera Panamerica, Linge está completamente unido a la historia de Porsche.

Él fue quien propuso el terreno en donde hoy está ubicado en Centro de Desarrollo de Weissach, y además, inventó la Porsche Carrera Cup.

Estuvo presente en más de 80 victorias de categoría y cuatro títulos mundiales en todas las disciplinas en las que Porsche estaba involucrado en aquellos tiempos.

Su última misión: ser el conductor del auto cámara de Steve McQueen en la película Le Mans, de 1970.

 

 

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