Coches para niño

La celebración del Día del Niño en México data de 1924, año de la Declaración de Ginebra, el primer texto internacional que reconoce derechos específicos para las niñas y los niños.

En 1959, la Organización de las Naciones Unidas aprueba la Declaración de los Derechos del Niño y en 1989 es firmada la Convención sobre los Derechos del Niño.

En este sentido, los autos y los niños han tenido una relación más que cercana a lo largo de la historia

Después de todo ¿quién no jugó con un coche de juguete cuando era niño?

Imaginar que se va a 300 km/h y sin un mañana, rebasando a cuanto vehículo se pone enfrente es la emoción por los autos en la infancia.

Desde la invención de la rueda, la pasión por el desplazamiento es un sentimiento inherente del ser humano.

El 29 de enero de 1886, el ingeniero alemán Karl Benz patentó el primer vehículo con motor de combustión interna.

Los primeros autos se construían de manera artesanal, lo que requería mucho tiempo y dinero.

Sin embargo, años después Henry Ford comenzó a fabricar coches en una cadena de montaje con el modelo T, lo que disminuyó los costos de producción y el tiempo de fabricación.

Esto popularizó los autos y, por ende, a los coches de juguete.

 

 

Los primeros autos para niño

De acuerdo con historiadores, el coche de juguete más antiguo (con ruedas) apareció en Turquía, un carro de caballos encontrado en la tumba de un niño con más de 5.000 años de antigüedad.

Muchos años después, los primeros coches eran tallados en madera y con una rigidez importante. Después aparecieron elementos como la hojalata y el cartón hasta llegar al plástico.

Estos se popularizaron por la industrialización debido a la facilidad y rapidez con la que el plástico podía ser moldeado en relación con los demás materiales.

 

Del plástico a la batería recargable

Coches para niño
Aston Martin

 

En los años 50 surgieron los primeros coches de cuerda hechos de plástico, mientras que la década de los 80 hacen su aparición los vehículos de fricción para los más fervientes coleccionistas.

Entre los años 1961 y 1962, vieron la luz las primeras ruedas LEGO.

Se trató de un complemento que aumentó aún más el potencial del juego para montar coches, camiones, motos, autobuses y otros vehículos con las piezas de la marca.

En esos mismos años surgen los cochecitos manipulados por control remoto que llevaron a estos juguetes a otro nivel.

No obstante, fue a finales de los años sesenta cuando nace Hot Wheels.

Estos autos tenían un centro de gravedad más bajo y unos colores sicodélicos en su carrocería que de inmediato se convirtieron en el objeto de deseo de niños y coleccionistas.

Hoy en día, los niños se pueden divertir con vehículos de batería recargable y demás.

Incluso los coches eléctricos para niños son réplicas sumamente parecidas a los modelos de alta gama de marcas Premium.

Actualmente existen coches eléctricos para todas las edades, desde bebés hasta adolescentes, coches de diferentes tamaños, potencias y hasta prestaciones.

 

Las escalas más utilizadas

Coches para niño
Distintas escalas

Escala 1:87

La escala 1:87 es la más pequeña, sumamente empleada por su bajo costo (generalmente).

Escala 1:64

Sumamente habitual para los modelos Hot Wheels que ves.

Escala 1:43

Los modelos miden aproximadamente 13 cms. de largo y son sumamente demandados por coleccionistas.

Escala 1:24

Tanto para niños como para coleccionistas, se encuentran mayoritariamente en jugueterías.

Escala 1:18

Muy popular para los coleccionistas en EU. Son autos que miden generalmente 30 cms e incorporan apertura de puertas y cofre, y detalles al interior o cabina.

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