El viernes pasado se cumplieron 26 años de la muerte de Carlos Monzón, el mejor boxeador argentino de todos los tiempos.

Monzón murió trágicamente en un accidente de carretera a bordo de su Renault 19, aunque las causas de su deceso aún dejan muchas dudas.

Monzón tenía una brutal resistencia y un golpeo fulminante. Entre 1970 y 1977 no existió un mejor pugilista de peso mediano que lograra llenar el ojo de los más exigentes apasionados del boxeo.

Nacido en la provincia argentina de Santa Fe, Carlos Monzón creció en un entorno sumamente humilde.

Comenzó a boxear de manera profesional en 1963 cuando enfrentó y venció a Ramón Montenegro, a partir de ese momento forjó una exitosa carrera que le permitió defender 14 veces su corona de peso mediano.

Carlos Monzón ya era una leyenda…aunque su vida personal distaba mucho de ese virtuosismo. El alcohol y la noche fueron su perdición, llevó una vida llena de sentimientos violentos.

El clímax de este frenesí llegó el 14 de febrero de 1988 cuando, de acuerdo con autoridades argentinas, asesinó a su pareja Alicia Muniz en una casa de Mar del Plata.

Monzón fue detenido y su juicio se convirtió en uno de los más mediáticos que se tenga memoria. Fue sentenciado a 11 años de prisión por asesinato simple y trasladado a una cárcel ubicada en la ciudad de Las Flores, Santa Fe.

 

 

Su muerte

 

El domingo 8 de enero de 1995, el campeón argentino encontraría la muerte a bordo de un Renault 19.

Tan sólo le faltaban 14 meses para cumplir con su condena, el ex campeón gozaba de permisos especiales durante los fines de semana, lo cual aprovechaba para salir a dar clases de boxeo a jóvenes.

No obstante, ese domingo Monzón aceptó la invitación de un amigo y su cuñada para disfrutar de una comida.

Los permisos que recibía Monzón duraban pocas horas, por lo que ese día tomó el paraje Los Cerrillos de la Ruta Provincial 1 a toda velocidad ya que debía retornar a prisión.

Acompañado de sus dos amigos, Monzón tomó prestado un Renault 19 cuando a la altura del kilómetro 51 volcó estrepitosamente, provocando su muerte instantánea y lesiones graves en sus acompañantes.

La noticia impactó a todo el mundo, cerca de 60,000 personas se dieron cita en su sepelio que se llevó a cabo en Santa Fe, su ciudad natal.

 

 

El Renault donde murió Monzón

Renault
Trágico accidente.

El Renault 19 que conducía el ex boxeador era sumamente popular en aquellos años y sirvió como preludio para el Megane que llegaría más adelante.

Entre 1998 y 2001, el compacto francés se ofreció en carrocería de tres, cuatro, cinco puertas y convertible, y rivalizó con modelos como Ford Escort o VW Golf.

Si bien su fabricación abarcó varios complejos en Europa, para el mercado latinoamericano se construyó en la planta de Santa Isabel, Córdoba, Argentina, desde 1993.

La versión que se vendió en el país sudamericano se ofreció con inyección electrónica multipunto en la variante RT 1.8i.

En Argentina fue elegido como Auto del Año en 1993 y llegó a competir en algunas categorías de rally en Europa y Sudamérica.

El Renault 19 se caracterizaba por ser un compacto asequible con un coeficiente aerodinámico de 0,31 Cx, cifra bastante respetable para sus dimensiones.

La seguridad fue un tema que los ingenieros de Renault prestaron mucha atención y le añadieron protección contra impactos laterales y bolsas de aire en las últimas versiones (frontal solo para conductor).

Si bien estos mecanismos aminoraron el impacto en el trágico accidente del boxeador argentino, no lograron salvarle la vida.

Causas

El tramo donde murió Monzón se caracteriza por tener una enorme recta, el campeón tomó esa zona a una velocidad de 140 km/h, aunque no se percató que ese día no estaban pintadas las líneas que delimitaban los carriles con la zona de acotamiento.

De acuerdo con la prensa de aquella época, el conductor efectuó una extraña maniobra ya que primero giró bruscamente hacia la izquierda para invadir el carril contiguo y posteriormente giró al otro lado provocando que la rueda delantera tocara el acotamiento.

Al ser tracción delantera, el auto subviró, es decir patinó hacia el exterior de la curva. Mientras Monzón aceleró, se incrementaron los ángulos de inclinación en las ruedas delanteras.

El auto salió volando, sobrepasó un canal y dio siete vueltas antes de detenerse por completo.

Cerca de 26 años después, existen varias teorías sobre su muerte, algunas señalan que Monzón no traía puesto el cinturón de seguridad.

Otras afirman que sufrió un infarto antes del accidente y la última, quizás la más cercana a la realidad, sostiene que el boxeador conducía en estado de ebriedad.

Más allá de las causas, la realidad es que Monzón desarrolló emociones violentas sobre el ring y en gran parte de su vida personal. Murió como vivió, sin esperar un mañana.

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