Una prueba más exigente que un crash test convencional.
La mayoría de las pruebas de choque evalúan un vehículo después de un solo impacto, sin embargo, Lynk & Co decidió ir un paso más allá y sometió al Lynk & Co 08 a tres choques consecutivos utilizando la misma unidad, sin realizar reparaciones entre cada prueba.
El ejercicio consistió en realizar un impacto frontal, uno lateral y una prueba sobre el techo utilizando una estructura mecánica de más de 20 metros de altura y seis toneladas de peso.
La diferencia frente a un ensayo convencional es que los daños se fueron acumulando durante las tres pruebas, acercándose más a un escenario extremo donde un vehículo puede sufrir múltiples impactos en un mismo accidente.
Según la marca, tras completar el ensayo el habitáculo conservó su integridad estructural, las puertas continuaron funcionando y el sistema de alto voltaje no presentó incendios, explosiones ni eventos de fuga térmica.
La estructura es la protagonista

Más allá del espectáculo visual, este tipo de pruebas busca demostrar la capacidad de la estructura para proteger a los ocupantes.
El Lynk & Co 08 utiliza una carrocería donde el 75% está fabricado con acero de alta resistencia y aluminio, además de incorporar acero al boro en zonas críticas y una viga lateral de 2,000 MPa diseñada para absorber parte de la energía durante una colisión.
En materia de seguridad pasiva también incorpora siete bolsas de aire, incluida una bolsa central entre los asientos delanteros para reducir el contacto entre conductor y pasajero durante un impacto lateral.
La batería también entra en la ecuación

En un vehículo electrificado, la protección del paquete de baterías es uno de los aspectos más importantes tras un accidente.
Durante la demostración, Lynk & Co aseguró que el sistema de baterías permaneció protegido durante las tres colisiones y que el sistema de gestión electrónica continuó funcionando sin registrar anomalías relacionadas con incendios o sobrecalentamiento.
Una prueba que busca reforzar su imagen

Las demostraciones organizadas por los fabricantes no sustituyen las evaluaciones realizadas por organismos independientes, aunque sí permiten mostrar el comportamiento de determinadas tecnologías bajo escenarios específicos.
En el caso del Lynk & Co 08, la marca recuerda que el modelo obtuvo cinco estrellas en las pruebas de Euro NCAP y fue uno de los híbridos enchufables mejor evaluados por ese organismo.
Más allá del resultado de esta exhibición, el mensaje es claro: la seguridad se ha convertido en uno de los principales argumentos de venta dentro del segmento de los SUV electrificados, donde la protección de la estructura y de la batería resulta tan importante como la autonomía o el desempeño.
¿Crees que este tipo de pruebas ayudan a demostrar la seguridad de un vehículo o prefieres confiar únicamente en los crash tests.








