Nueve años después de su debut en Berlín, Lynk & Co, la marca premium del grupo Geely, llega oficialmente a México con una propuesta clara: desafiar el terreno de los SUV híbridos de lujo.
Lynk & Co, la marca premium de Geely, llega oficialmente a México con los SUV híbridos 08 y 09, que prometen eficiencia, conectividad y un enfoque distinto al del lujo tradicional.
Pero más allá de la presentación, su llegada plantea una pregunta importante: ¿hay espacio real para una nueva marca premium en un mercado dominado por nombres como BMW, Lexus y Volvo?
Un ADN híbrido con ambición global

Lynk & Co nació en 2016 con una filosofía que buscaba romper los moldes del automóvil convencional. Diseñada en Europa, ensamblada bajo la ingeniería china de Geely y con un enfoque centrado en la tecnología, la marca ha logrado posicionarse en 48 mercados y acumular más de 1.6 millones de usuarios.
Su propuesta es clara: autos que mezclan sofisticación europea, plataformas eléctricas de nueva generación y un enfoque digital completo, tanto en manejo como en experiencia de usuario.
La arquitectura EM-P (E-Motive Performance) es la clave: un sistema híbrido multimodo con motores eléctricos duales y una transmisión dedicada de tres velocidades, que permite operar en tres configuraciones: eléctrica, serie y paralela.
Esta versatilidad le da una ventaja en consumo frente a los híbridos convencionales, aunque falta ver cómo se comporta frente a los PHEV de Toyota, Mitsubishi o BYD en condiciones reales.
Lynk & Co 08: lujo funcional, pero con músculo tecnológico

El Lynk & Co 08 busca colocarse como el híbrido premium para familias jóvenes. Su autonomía total supera los 1,400 km, con hasta 200 km en modo totalmente eléctrico —una cifra muy por encima del promedio en su segmento—.
El interior es su mayor argumento: asientos con masaje y ventilación, insonorización completa y un sistema de sonido Harman Kardon con 23 bocinas. En estética, sigue el lenguaje “Next Day Design”, con trazos sobrios y aerodinámicos, un intento por combinar elegancia escandinava con músculo urbano.
Su mayor desafío será convencer a un público que asocia el lujo con marcas de herencia. En ese sentido, el 08 apunta más a rivalizar con el BYD Tang DM-i o el Lexus NX híbrido, que con SUVs alemanes de gama alta.
Lynk & Co 09: un SUV grande que apuesta al confort sobre el nombre

El 09 se posiciona como el SUV más grande y ambicioso de la marca. Basado en la plataforma 3DHT Evo, acelera de 0 a 100 km/h en 6.7 segundos, pero mantiene una vocación más familiar que deportiva.
Cuenta con 35 compartimientos de almacenamiento, asientos traseros con masaje, estructura de acero reforzado y el mismo sistema de audio premium. Sus precios —desde $949,900 hasta poco más de $1 millón de pesos— lo colocan en una zona sensible: por debajo de un XC90 Recharge o un Audi Q7, pero por encima de SUVs medianos de marcas generalistas.

Aquí, Lynk & Co busca crear una nueva categoría: lujo accesible, con diseño europeo y tecnología china de última generación.
Una apuesta medida en el mercado mexicano

México será la puerta de entrada de Lynk & Co a América Latina, y su estrategia pasa por la red de Zeekr & Lynk & Co House, con 14 puntos de venta previstos para 2025.
El objetivo: vender 2,500 unidades para 2026, un número ambicioso en un mercado donde los híbridos aún representan una fracción del total de ventas. Sin embargo, su combinación de autonomía, equipamiento y precio competitivo podría atraer a los early adopters de tecnología automotriz, especialmente en CDMX, Guadalajara y Monterrey.
¿Una nueva era o una apuesta arriesgada?
La llegada de Lynk & Co a México no es solo una expansión comercial: es un experimento de posicionamiento de lujo global bajo una nueva narrativa.
Sus modelos 08 y 09 ofrecen cifras impresionantes y una ejecución de diseño y confort que rivaliza con las mejores. Pero su éxito dependerá de algo más difícil de construir: confianza de marca.
En un país donde la identidad automotriz se construye con historia y reputación, Lynk & Co tiene la tecnología, pero aún debe ganarse el alma de los conductores.








