PAL-V Liberty es el primer coche volador que ya rueda –o vuela– legalmente. El actor Sean Connery y el Aston Martin DB5 tienen una historia especial; y ahora con el fallecimiento del actor, acontecido el 31 de octubre de 2020, cualquiera de estos modelos que aún existan tendrán mayor valor.

El DB5 de la casa británica es visto en el mundo como el primer coche de James Bond; un papel que Connery interpretó en siete películas entre 1962 y 1983.

El modelo tuvo una producción inicial en 1963 y su primera aparición en la pantalla grande, a lado del super agente, fue en Goldfinger, en el mismo año.

Pero esa no fue la única ocasión en que estuvo en la pantalla grande junto a Bond. También lo hizo en Operación Trueno, GoldenEye, Casino Royale y Skyfall.

Síguenos en Facebook

Así era el coche de James Bond

El Aston Martin DB5 era un coche con un motor de seis cilindros y una potencia de 282 caballos de fuerza con un torque de 288 libras-pie.

La velocidad máxima que podía alcanzar era de 230 km/h y tenía una aceleración de 0 a 100 km/h en tan solo 8.1 segundos.

Pero eso no era lo que hacía más especial al Aston Martin DB5, sino sus accesorios para asistir a James Bond.

El coche contaba con el asiento del copiloto eyectable, escudo trasero antibalas; ametralladoras delanteras y sistemas para destruir los neumáticos de los vehículos que estuvieran a lado.

En 2018, la marca británica lanzó al mercado una serie limitada de 25 unidades del DB5 fabricadas de manera artesanal.

Estas nuevas versiones fueron fabricadas en la planta de Newport Pagnell, Reino Unido, donde se construyeron los modelos originales.

Un dato interesante es que estas réplicas no contaban con la autorización para circular en las calles; y solo podían ser como pieza de colección o para rodarlas en un circuito de forma privada.

 

Mira las imágenes del Aston Martin DB5 Goldfinger

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn