Maradona y su Ferrari

Alguna vez el astro argentino Diego Armando Maradona le pidió a su gente un Ferrari de más de 12 mdp, aunque al final no le gustó mucho.

 

“Barilete cósmico, ¿de qué planeta viniste”, gritaba extasiado el narrador Víctor Hugo Morales justo después de que Diego Armando Maradona y Argentina le convertían un portentoso gol a Inglaterra en los cuartos de final de México 1986. Diego parecía un Ferrari de dos piernas en la cancha. Nadie lo podía parar.

Días después, la selección argentina sería Campeona del Mundo en el sagrado césped del Estadio Azteca frente la Alemania de Franz Beckenbauer y consagraba al pelusa como el mejor futbolista del planeta.

Poco antes del inicio de aquel Mundial, el futbolista de Villa Fiorito se disponía a abordar el avión desde Italia (país donde jugaba con el Nápoles) para unirse con sus compañeros en Argentina y emprender el viaje a México.

Ya en el aeropuerto italiano, Diego le pidió a Guillermo Coppola (su representante en aquel momento), que gestionara la compra de un Ferrari Testarossa.

El astro argentino hincha de Boca Juniors era un fiel aficionado de los modelos italianos y el sonido de sus motores lo volvían loco.

Coppola asentó con la cabeza, aunque su asombro apareció cuando Maradona se alejó de él y justo antes de poner un pie en el avión le gritó: “Pero que sea negro”.

Menudo problema para Coppola.

En aquel momento prácticamente todos los Ferrari eran rojos, aunque trasciende que el ‘Cavalino Rampante’ ya había producido una unidad en negro para el actor Sylvester Stallone.

 

Así era el Ferrari ‘imposible’ de Maradona

Maradona y su Ferrari
Genio y figura.

 

El Testarossa fue el buque insignia de Ferrari y un símbolo de cultura en los años ochenta.

Su V12 central trasero y el diseño exterior de Pininfarina, provocó una respuesta inmediata de Lamborghini, su antagonista histórico, quien por esos años comenzó el desarrollo de su modelo Diablo.

Por recomendación de Luca di Montezemolo, alto ejecutivo de Ferrari en aquel momento, Coppola contactó al presidente y dueño del club Juventus, Giovanni Agnelli, para que lo ayudara.

Por obvias razones las solicitudes no eran fáciles de conseguir, pero la trascendencia mundial del argentino le permitió a Coppola llegar hasta Enzo Ferrari (claro luego de mover cielo, mar y tierra).

En una entrevista de TV, el ex representante de Maradona mencionó que Don Enzo se sorprendió por la petición, pero accedió a ella ya que el propio Coppola le aseguró que mandaría pintar el coche de negro.

La producción del modelo era sumamente limitada y a petición expresa de cada uno de sus dueños.

Debido a esto, el auto de Diego fue una excepción que la marca italiana hizo para con él argentino (con la afectación en la línea de producción y logística que esto conllevaba).

De acuerdo con el testimonio de su representante, el auto costó 430,000 dólares, más 130,000 por la pintura (unos 12 millones de pesos en total).

El relato de Coppola tiene algunas inconsistencias, ya que afirma que el auto negro de Diego era un F40, cuando en realidad era un Testarossa año 1987.

 

 

A Diego le encantó el auto, pero…

Maradona y su Ferrari
El Testarossa del 10.

 

Diego regresó a Italia como Campeón del Mundo y Coppola ya lo estaba esperando en el aeropuerto con el Ferrari en negro.

Minutos antes de la llegada del argentino, el presidente del Napoli Corrado Ferlaino, se maravilló por el auto.

Al enterarse que era para Diego, el presidente le compartió a Coppola su deseo por obsequiárselo sin que éste gastara un solo peso. Ambos aceptaron.

Maradona aterrizó en el aeropuerto italiano y se maravilló con el Ferrari oscuro.

El problema vino cuando ingresó al interior, ya que se percató de que el auto no tenía estéreo, ni tapizado en las puertas ni aire acondicionado.

Diego puso el grito en el cielo y aseguró que no lo manejaría.

Una serie de improperios (en argentino e italiano) fue lo que salió de la boca del futbolista, quien no podía entender que un deportivo como el Testarossa no tuviera elementos tan esenciales.

 

 

Se le bajó el enojo

Por obvias razones, este tipo de bólidos estaban ideados para ser conducidos en pista y su orientación meramente deportiva hacían que su equipamiento fuera sumamente básico.

Según Coppola, su enojo fue pasajero y no evitó que se le viera a Diego paseando con él por las calles de Nápoles (claro, después de que se le instaló un estéreo y se le tapizaron las puertas).

Se dice que este Ferrari en negro inspiró a Michael Jackson para solicitar uno similar, aunque el cantante prefirió que fuera descapotable por lo que acudió con un carrocero externo.

Tras su regreso a Argentina, Diego tuvo que vender el auto ya que el costo para ingresarlo al país incluía varios ceros.

El Ferrari negro de Maradona con sólo 20,200 kms estuvo en posesión de un coleccionista español hasta 2014, año en que lo vendió por un precio de 295,000 dólares.

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