Robot DAL-e Delivery entregando café a empleados dentro de la sede de Hyundai en Corea.

Hyundai ya está probando cómo será el trabajo del futuro.

 

La nueva sede Hyundai robots dejó de ser una idea futurista para convertirse en una realidad cotidiana. Hyundai Motor Group renovó parte de su complejo corporativo en Seúl, Corea del Sur, para crear un espacio donde personas y robots conviven y colaboran diariamente en tareas que van desde repartir café hasta cuidar plantas o reforzar la seguridad del edificio.

La apuesta no se trata únicamente de instalar máquinas dentro de oficinas modernas. La compañía rediseñó completamente cinco pisos de su sede bajo los conceptos de conexión y colaboración, con la intención de crear un entorno pensado desde cero para la convivencia entre tecnología y seres humanos.

Lo primero que llama la atención es el tamaño del espacio. El área renovada tiene una dimensión cercana a cinco campos de futbol, pero el verdadero protagonista es el movimiento silencioso de distintos robots que ya forman parte de la rutina diaria.

 

 

Los nuevos compañeros de oficina ya no son humanos, son robots para Hyundai en su nueva sede

Robot DAL-e Delivery entregando café a empleados dentro de la sede de Hyundai en Corea.

Uno de los personajes más llamativos es DAL-e Gardener, un robot encargado del mantenimiento de plantas dentro del edificio. Utiliza visión tridimensional para identificar cada especie, analizar su estructura y calcular con precisión la cantidad exacta de agua necesaria.

Su brazo robótico fue diseñado para realizar movimientos delicados y evitar daños, algo que normalmente puede ocurrir con sistemas automatizados tradicionales.

También aparece DAL-e Delivery, un asistente móvil que lleva bebidas y pedidos dentro de varios niveles del complejo corporativo. Gracias a tecnologías autónomas puede desplazarse entre personas, evitar obstáculos y localizar a cada empleado mediante reconocimiento facial.

Sí, literalmente identifica a quién debe entregarle el café.

Durante la noche entra en acción el tercer integrante: Spot, un robot cuadrúpedo desarrollado sobre la plataforma de Boston Dynamics y adaptado por Hyundai para tareas de vigilancia.

Este robot patrulla pasillos, detecta obstáculos y supervisa áreas del edificio de forma autónoma durante las 24 horas.

 

 

El edificio fue diseñado para los robots

Más allá de los robots, Hyundai modificó la propia infraestructura del inmueble para facilitar la convivencia tecnológica.

La sede ahora cuenta con una Robot Station, una especie de centro de operaciones donde estas unidades pueden cargar baterías, recibir mantenimiento y coordinar actividades. También existe un elevador exclusivo para robots que les permite desplazarse entre pisos sin afectar el flujo de trabajadores.

La experiencia está respaldada por Facey, un sistema de reconocimiento facial integrado en distintas áreas del complejo.

Los empleados pueden ingresar a zonas restringidas o recibir servicios sin utilizar tarjetas físicas ni procesos tradicionales de autenticación.

Todo el ecosistema funciona mediante un sistema central denominado NARCHON, encargado de monitorear ubicación, carga, estado operativo y rutas de cada robot en tiempo real.

 

 

Un experimento que podría cambiar oficinas en el futuro

Robot DAL-e Delivery entregando café a empleados dentro de la sede de Hyundai en Corea.

El proyecto también recibió validación técnica por parte de UL Solutions, organización internacional especializada en seguridad y ciencia aplicada, que confirmó que el edificio cumple condiciones para la convivencia eficiente entre personas y robots.

La intención de Hyundai es utilizar estas instalaciones como un laboratorio vivo para desarrollar tecnologías y entender cómo será la interacción cotidiana entre humanos y sistemas autónomos.

Lo interesante es que muchas de estas soluciones podrían terminar llegando a otros espacios en el futuro, incluyendo hospitales, centros comerciales, aeropuertos o edificios corporativos.

Y sí, la idea de compartir oficina con un robot que te lleva café ya dejó de ser una escena de película.

¿Trabajarías en una oficina donde tus compañeros fueran robots o todavía prefieres el modelo tradicional?

 

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