El mexicanísimo Weeding Bettle

El mexicanísimo Weeding Bettle

A unas semanas del arranque de las Fiestas Patrias en México, es un buen tiempo para resaltar y sentirse orgulloso de la creatividad automovilística en nuestro país. Es tiempo de conocer el mexicanísimo Weeding Bettle.

El peculiar coche es una creación de Rafael Esparza- Prieto, un soldador y herrero avecindado en la capital mexicana.

La anécdota cuenta que Esparza-Prieto estaba trabajando en una tienda de auto partes en 1968, cuando su jefe le pidió que creara una exclusiva carrocería de Beetle para exhibir y atraer nuevos clientes.

Síguenos en Instagram

El mexicanísimo Weeding Bettle

UN  VOCHITO POR INSPIRACIÓN

Fue entonces que Esparza-Prieto tomó como base a más famoso de los coches de Volkswagen en México: el Sedán, coloquialmente llamado Vocho.

Comenzó por construir la estructura del vehículo de hierro forjado blanco y llenó los espacios de la estructura con diseños de flores y remolinos decorativos.

El dueño de la tienda de auto partes quedó tan impresionado con su trabajo que lo exhibió en una plataforma giratoria afuera de su negocio.

La creación rápidamente no sólo ganó fama entre la gente, sino también la atención de los ejecutivos de Volkswagen en la planta recientemente construida en Puebla.

Así, la empresa le encargó a Esparza-Prieto que creara dos piezas más del Wedding Beetle antes de los Juegos Olímpicos 1968 en la capital mexicana.

Síguenos en Facebook

CON EL CORAZÓN EXPUESTO

Los detalles que conformaron el Wedding Beetle encantaron desde el principio a los fans de la marca, pero también al público en general.

La estructura de alambre, simple, pero sofisticada, permitió que la gente lo admirara como una atracción extra a los Juegos Olímpicos.

Contaba con un motor enfriado por aire de cuatro cilindros planos y 1.5 litros, que alcanzaba hasta 53 caballos de fuerza.

 A medida que ganaba popularidad en los JO, Volkswagen encargó a Esparza-Prieto que construyera otros 20 modelos para exhibirlos en diferentes concesionarios de todo el mundo.

Los extravagantes diseños de metal blanco del auto evocaban imágenes de la carroza tirada por caballos de Cenicienta y, como sugiere su nombre, las unidades comenzaron a ser rentadas a parejas felices para el día de su boda.

También lee: Las opciones urbanas de SEAT

IMITADO, JAMÁS IGUALADADO

Más tarde, Esparza-Prieto emigró a California.  Ahí construyó otros dos Wedding Beetle por su cuenta.

Junto con su creación original, se estima que hay 23 Wedding Beetles en total.

Desde entonces, otros soldadores han imitado el trabajo de Esparza-Prieto y han construido sus propias versiones del Weeding Beetle en hierro forjado utilizando diferentes colores y diseños.

La forma fascinante del coche y la artesanía experta aún causan el impacto que pretendía Esparza-Prieto cuando lo diseñó: hacer que la gente se detenga y lo mire.

Ahí la historia del mexicanísimo Weeding Bettle.

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn