Así se verían el Cybertruck, GT-R y Tsuru si hubieran nacido en los 80.
Los autos de los años 80 tenían una obsesión bastante particular con el futuro. Todo tenía que verse tecnológico, exagerado y, si era posible, lleno de botones, luces y líneas rectas.
Por eso resulta divertido imaginar qué habría pasado si algunos de los autos que conocemos actualmente hubieran llegado a las calles hace cuatro décadas.
Porque sí, todos recordamos al DeLorean de Volver al Futuro o al Lamborghini Countach, pero… ¿cómo se verían los autos actuales si hubieran sido diseñados en los 80?
Nos tomamos la libertad de imaginarlos.
Un Cybertruck que sí parece de 1986

Empecemos por uno que prácticamente pide a gritos una transformación ochentera: el Cybertruck.
Su diseño ya es extraño para nuestros días, así que imaginarlo en 1986 lo llevaría directamente a otro nivel.
Rines cromados, gráficos de neón, detalles brillantes y, por supuesto, un enorme estéreo lleno de lucecitas.
Probablemente alguien habría intentado instalarle un ecualizador con tantas barras luminosas que ocuparía buena parte del tablero.
Y seguramente tendría algún nombre como Cybertruck Turbo aunque no tuviera absolutamente nada que ver con un turbo.
El Prius tendría botones para absolutamente todo

Si había algo que los autos presumían en los 80 era tecnología.
Y muchas veces esa tecnología se demostraba de una manera muy sencilla: poniendo más botones en el tablero.
Por eso, un Toyota Prius ochentero tendría que ser cuadrado, con una enorme cantidad de interruptores y una computadora de abordo que seguramente mostraría información que hoy parece básica.
Pero si no tuviera por lo menos 47 botones, simplemente no se vería suficientemente tecnológico.
El diseño probablemente incluiría una pantalla monocromática, gráficos verdes y algún indicador que nos hiciera sentir que estábamos manejando una nave espacial.
Un GT-R todavía más exagerado

El Nissan GT-R ya tiene una imagen agresiva, pero si hubiera nacido en los 80 probablemente habría sido mucho más exagerado.
Aquí entrarían los clásicos rines de tres piezas, un alerón enorme, carrocería más ancha y suficientes detalles aerodinámicos como para que pareciera preparado para una carrera aunque solamente fuera a comprar el mandado.
Y, obviamente, habría un casete de rock sonando a todo volumen.
Porque un GT-R ochentero sin un estéreo de casete y unos gráficos imposibles simplemente no tendría sentido.
El Cayenne sería el coche del ejecutivo

El Porsche Cayenne actual es un SUV de lujo, pero trasladarlo a los 80 cambiaría completamente su personalidad.
Imagínalo como el auto del ejecutivo que acaba de llegar a una junta.
Madera, cuero, cromados y una computadora de abordo que presumiría funciones que hoy nos sacarían una sonrisa.
Seguramente tendría una pequeña pantalla digital con información básica y algún sistema electrónico que Porsche habría presentado como tecnología de última generación.
Y, por supuesto, todo tendría que verse importante.
Mucho más importante de lo que realmente era.
¿Y qué hacemos con el Versa?

Aquí es donde la cosa se pone mexicana.
Porque si hay un auto que parece tener una conexión natural con los años 80, es el Nissan Versa, aunque su historia en México comenzara algunos años después.
Así que imaginarlo con estética ochentera implica llevarlo hacia un terreno todavía más peculiar.
Vivos de colores, gráficos laterales y una decoración que fácilmente podría confundirse con la imagen de una tienda de renta de películas.
Probablemente tendría franjas geométricas, algún detalle en rojo, amarillo o azul y un diseño que hoy nos parecería completamente fuera de lugar.
Pero justamente por eso funcionaría.
¿Cuál de estos autos crees que habría quedado mejor si realmente hubiera salido en los años 80?








