Vespa VXL

Vespa VXL 150, una gran clásica para la ciudad

Tendrías que vivir en una caverna en algún punto recóndito del mundo para no conocer qué es una Vespa; una marca que comenzó a gestarse en 1946 gracias bajo el cobijo del Grupo Piaggio.

 

El hijo de Rinaldo Piaggio, Enrico al ver la destrucción que dejó en su país la Segunda Guerra Mundial pensó en un medio de transporte duradero, robusto y con un diseño que trascendería el tiempo.

 

La idea ya estaba, pero faltaba el diseño final, esto lo aportó el ingeniero aeronáutico Corradino D´Ascanio que sin gusto por las motos se aventuró y creó el modelo.

 

Dicen las leyendas que, Corradino al presentar su producto causó que Enrico Piaggio exclamase “Bella, mi sembra una Vespa” algo así como “bella me recuerda a una avispa”.

 

Lo demás es historia, una fama que se ganó en el cine, caricaturas y ser un ícono de las motonetas. En México, el movimiento por Vespa es muy grande y ya existía antes de que la marca llegara de manera oficial con el Grupo Motoplex.

 

Luego de este largo preámbulo, les comento que he tenido la oportunidad de manejar la gama que se ofrece en México y como dicen por ahí, comencemos por el principio.

 

En el mundo existen motorizaciones de hasta 50cc, pero por la orografía de nuestro país estas seguro no servirían de mucho; por lo que lo mínimo son 150 cc, y la puerta de entrada es la VPX 150; que extrañamente primero se llamaba Clásica y actualmente Edición México, una Vespa con motor carburado.

 

Mecánicamente, cuenta con un cilindro de 150 cc que desarrolla 11 hp y un torque de 11.5 Nm, números suficientes para mover un conjunto que pesa 114 kg.

 

Más sobre 2 ruedas y Vespa

En cuanto al manejo, seguramente no se te hacen nada emocionantes los 11 hp que ofrece, pero con este tipo de motos aprendes a no ir rápido, a no tener prisa; y contradictoriamente, te vas moviendo cuando todos están detenidos en el tránsito.

La construcción de monocasco ofrece una firmeza y mejor calidad de marcha, sí es una moto dura, pero esto se debe al corto recorrido de suspensión que ofrece y a las diminutas ruedas.

La diferencia con scooter convencional (y barato) es muy grande la Vespa se siente firme los demás no tanto. Incluso en el curveo la Vespa te da más seguridad.

LA VPX al ser la básica, no cuenta ni con control de tracción o frenos ABS, aunque gracias al bajo peso del modelo, se puede controlar bien; la velocidad máxima ronda los 90 km/h sin carga o con acompañante, pero aun así puedes ir a velocidad segura en las calles de las ciudades, aunque no por vías primarias.

Vespa te quita las prisas y vas más relajado, y además te hace ser práctico e imaginativo, en el espacio de carga puedes llevar cosas importantes que no quieres que se mojen en caso de lluvia. Entre los pies puedes transportar algo, en la columna de dirección también te ofrece un pequeño espacio; y claro, le puedes cargar algo en la parrilla trasera, créanme que fui por cosas básicas a la tienda y todo cabe.

Cuando se presentó en nuestro país el modelo tuvimos un recorrido en carretera y en plano pude desarrollar 100 km/h, con apenas turbulencia, y el poder tomar las curvas “a todo” fue realmente divertido.

Eso sí, en las subidas solo llegas con suerte a los 60 km/h, pero ponlo en perspectiva; en la Ciudad de México en un día normal de tránsito el promedio de velocidad puede ser menor a los 10 km/h, por lo que tú irás muy rápido.

Esta Vespa no es para correr, es para transportarte, es para realmente aprovechar la potencia del motor en la vida real. En el presente la Vespa “Edición México” (VXL) tiene un valor de 68,500 pesos.

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