Volver al Futuro cumple 50 años La historia del DeLorean que casi fue un Mustang… o un refrigerador

¿Y si en lugar del DeLorean, Marty McFly hubiera viajado en un Mustang… o en un refrigerador?

 

Este 2025 se cumplen 40 años del estreno de Volver al Futuro, una de las películas más queridas de todos los tiempos, todos recordamos al legendario DeLorean como la máquina del tiempo por excelencia, pero ¿sabías que originalmente iba a ser un refrigerador o un Ford Mustang?

La historia detrás de esta decisión es tan increíble como la película misma y demuestra cómo un solo cambio creativo puede marcar la diferencia en la cultura pop.

 

 

¿Un refrigerador o un Mustang en lugar del DeLorean en Volver al Futuro? La peligrosa idea que Spielberg descartó

Volver al Futuro cumple 50 años La historia del DeLorean que casi fue un Mustang… o un refrigerador

En la versión original del guión, la máquina del tiempo no era el DeLorean que hoy es leyenda. Iba a ser un refrigerador cargado en la parte trasera de una camioneta, listo para recibir la descarga de una explosión nuclear que impulsaría el salto temporal.

Pero Spielberg frenó la idea. ¿Por qué? Temía que los niños, inspirados por la película, intentaran recrear la escena y quedaran atrapados dentro de refrigeradores viejos. Sí, tal como pasó años después con la famosa (y criticada) escena del refrigerador en Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal.

 

 

El Ford Mustang que nunca fue

Volver al Futuro cumple 50 años La historia del DeLorean que casi fue un Mustang… o un refrigerador

Después de descartar la refrigeradora nuclear, llegó Ford con una jugosa oferta: un cheque para que la máquina del tiempo fuera un Mustang. Pero Robert Zemeckis y Spielberg dijeron: “Doc Brown jamás manejaría un Mustang, eso no va con su personalidad”.
La máquina del tiempo tenía que ser algo excéntrico, diferente, casi alienígena.

 

 

Por eso el DeLorean fue perfecto

Volver al Futuro cumple 50 años La historia del DeLorean que casi fue un Mustang… o un refrigerador

El DeLorean DMC-12 era una apuesta arriesgada. En la vida real, el auto había sido un fracaso comercial. Pero sus puertas tipo ala de gaviota, su cuerpo de acero inoxidable sin pintar y su diseño afilado lo hacían parecer una nave espacial en ruedas. Era el coche perfecto para que Marty McFly apareciera en 1955 y todos pensaran que era un alienígena.

Y gracias al cine, el DeLorean pasó de ser un fracaso a convertirse en uno de los autos más icónicos de la historia.

 

 

El DeLorean que no olvidamos

 

 

El DeLorean de Volver al Futuro no solo era una máquina del tiempo:

  • Era impulsado por un “flux capacitor” (condensador de flujo).

  • Necesitaba plutonio para generar los 1.21 gigavatios necesarios.

  • Viajaba en el tiempo al alcanzar 88 millas por hora (unos 142 km/h).

 

Lo curioso es que el DeLorean DMC-12 real solo alcanzaba 130 km/h de fábrica y su motor era bastante flojo. Pero en la ficción, nos hizo soñar con quemar llantas hasta desaparecer en una estela de fuego.

 

Un coche, tres películas y medio siglo después

Volver al Futuro no solo nos dejó frases memorables y una historia alucinante. Nos enseñó que los autos pueden ser más que máquinas: pueden ser puertas al pasado, al futuro y a nuestra imaginación.

Hoy, 40 años después, seguimos agradeciendo que no fuera un Mustang ni un refrigerador.

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