soul

Tuvimos nuestro primer contacto con el KIA Soul 2023, una actualización no tan radical, pero sí con puntos finos que se deben analizar.

Pocos modelos generan tanta polémica en la industria automotriz como es el caso del diseño del KIA Soul.

Estamos, posiblemente, ante el vehículo generalista que más opiniones provoca para bien o para mal.

 

 

KIA Soul 2023

 

Las últimas dos generaciones son las que hemos tenido en nuestro país, y para esta actualización de media vida recibe pocos cambios estéticos que no suprimen las opiniones en contra y a favor de quien lo ve desde su perspectiva.

Desde el “que raro está” que nos dijeron algunos curiosos durante nuestra ruta de la CDMX a Avándaro (cerca de 140 kilómetros), hasta el “oye que bonito es”, de algunos cibernautas con las imágenes de su presentación; todos tienen su opinión y se debe respetar.

Lo que sí queda claro es que la zona que alberga sus faros LED tuvo que crecer para también incorporar los faros de niebla que migraron hacia esa parte respecto al modelo 2022.

 

soul

 

Esta anchura que logran sus luces sigue la línea que hemos visto en el nuevo Niro y en la próxima generación de Sportage que veremos en México en unas semanas.

A la par, hay nuevos insertos en la parrilla y los rines recibieron un ligero rediseño.

 

 

Vaya, no son cambios radicales, pero sí los suficientemente interesantes para que no sea una calca del modelo anterior.

Donde sí los hubo fue en la parte trasera, ahí las calaveras permanecen arqueadas, pero son la carta de presentación para recorrer la mirada hacia abajo y observar el nuevo escape central de doble salida.

Si me permiten dar mi opinión, este aspecto lo hace ver ligeramente (y recalco, ligeramente) más dinámico que variantes anteriores, por más extraño que esto suene.

 

 

Es cuestión de gustos lo referente a su diseño, lo que sí queda claro es que nunca pasará de largo ante los ojos de los curiosos.

 

 

Interior espacioso y con detalles a resaltar

 

La cabina te recibe con un tono en rojo en los paneles de las puertas y con insertos en el nuevo volante con plataforma plana (se agradece este nuevo diseño).

Si uno conduce la mirada por detrás del volante se percata que el cuadro de instrumentos no es totalmente digital.

Más bien posee unos indicadores LCD monocromáticos en los costados para el velocímetro y el tacómetro, los cuales rodean una pequeña columna que contiene datos sobre el vehículo.

La pantalla (para esta versión GT-Line) es de más de 10 pulgadas, con una buena resolución y una interfaz que resultó más fácil de manipular de lo que imaginábamos.

No obstante, fueron otros dos aspectos los que llamaron mi atención poderosamente.

 

 

 

El primero fueron los plásticos suaves en la parte superior del tablero (aspecto que difícilmente se observa en este segmento).

El otro fue que, al tener un diseño cúbico o cuadrado (saludos Nissan Cube), el espacio interior es bastante importante.

Esto es rescatable si tomamos en cuenta sus proporciones y el segmento al que se dirige (para mí es un hatchback con buena altura respecto al piso, y no un SUV como se autonombra).

Quien les escribe mide 1.77 metros y en la parte trasera no tuve problemas para estar lo suficientemente cómodo (tampoco holgado al máximo), para no sufrir con altura de cabeza ni longitud de piernas.

Si me pongo exquisito, me hubiera encantado un quemacocos y un freno de estacionamiento electrónico para liberar más espacio en la consola central.

 

 

¿Qué tal se maneja el nuevo Soul?

 

La versión que probamos fue la GT-Line, la cual sustituye al EX que se ofertaba anteriormente y que se ubica como tope por sobre la LX manual y automática.

Seguro el nombre GT-Line te suena y eso es porque la marca ya ofrecía esa denominación para otros modelos como Stinger o Forte.

De hecho, de éste último hereda el motor que ya conocemos, es decir el 2.0 litros y 147 caballos acoplado a una caja CVT (la marca la llama IVT).

Hay que recordar que las versiones base permanecen con el 1.6 litros y 121 hp, acoplada a una caja manual o automática de 6 velocidades.

Sorprende (para bien), las buenas relaciones que genera la caja.

A pesar de sus orígenes, realiza correctamente los cambios simulados y la combinación con el motor hace creer que está equipado con una transmisión automática convencional.

La suspensión es básicamente lo ideado para este tipo de vehículos, lo suficientemente rígida para solventar los desperfectos del camino, pero apenas dócil para no balancear la carrocería en exceso.

Su menor distancia entre ejes y bajo centro de gravedad (se maneja más como un hatch que como una camioneta) beneficia su buen aplomo en curvas y su poco balanceo.

No te voy a mentir, me habría encantado que el motor turbocargado se hubiera ofrecido en esta generación que vemos en México desde hace tiempo.

Sin embargo, la marca decidió retirar el turbo también en EU, por lo que este sueño está totalmente descartado.

 

 

Más seguridad

Mención aparte es el buen comportamiento de los frenos.

De hecho, uno de los aciertos de esta versión es la añadidura de sistemas avanzados de seguridad como el freno autónomo de emergencia, el mecanismo de mantenimiento de carril y el monitor de punto ciego con alerta de tráfico cruzado trasero.

El primero de ellos lo pudimos probar “casi sin querer”, al estacionarnos en reversa y percatarnos de la entrada en acción del freno ante la presencia de un obstáculo en el camino.

Desde base añade cámara de reversa, seis airbags y control de estabilidad.

No en balde, este modelo ha recibido buenas calificaciones en los crash test que realizan las instituciones de seguridad.

Por último, los consumos son lo que generalmente vemos en el segmento. En nuestro caso, nos dio rendimientos cercanos a los 11 y 12 km/l.

 

Precio KIA Soul 2023

El Soul se venderá desde $369,900 (LX manual) hasta 452,900 (GT-Line)

 

Resultado

Por equipamiento, seguridad y espacio interior estamos ante uno de los mejores contendientes en el segmento (sobre todo la variante GT-Line).

Quizás se sacrifica el desempeño por un vehículo que ponderará la ciudad como su hábitat natural.

El Soul no tiene medias tintas, o lo amas o lo odias, pero jamás pasará desapercibido.

Haciendo un símil con el fútbol, el Soul sería como al América y su ‘ódiame más’.

 

Pros

-Añade sistemas de seguridad avanzados

-Buena relación costo-beneficio

-Buen espacio interior

 

Contras

-Le falta un quemacocos y un freno de estacionamiento eléctrico.

-Un motor turbo le vendría bien, aunque ya tampoco se oferta fuera de México.

 

 

También te puede interesar:

Prueba de Manejo: Nuevo VW T-Cross 2022

 

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn