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Los híbridos enchufables chinos están llegando a México a un ritmo difícil de seguir. Cada vez hay más camionetas que prometen grandes autonomías, interiores llenos de pantallas y cifras de potencia que hace unos años parecían reservadas para vehículos mucho más caros.


La Geely Monjaro EM-i busca diferenciarse con una receta interesante: un sistema híbrido enchufable de hasta 335 caballos de fuerza, tracción integral eléctrica y una cabina pensada para viajar con comodidad. Ya la manejamos en distintas condiciones de asfalto y encontramos una SUV que acelera con mucha decisión, aísla bien el ruido exterior y se siente sólida, aunque también tiene detalles que vale la pena revisar antes de comprarla.

La probamos en su versión GF, la más equipada de la gama, para descubrir si tanta tecnología realmente se traduce en una mejor experiencia al volante.


Geely Monjaro EM-i: precio y versiones en México

La Geely Monjaro EM-i está disponible en México en dos versiones. La GL tiene un precio de lanzamiento desde 747,900 pesos, mientras que la GF, que añade más potencia, tracción integral eléctrica y suspensión adaptativa, cuesta 819,900 pesos. Los precios y las promociones pueden cambiar, por lo que conviene confirmarlos con la marca antes de comprar.

La diferencia entre ambas no se limita al equipamiento. La versión GF es la que desarrolla los 335 hp y cuenta con el sistema e-AWD, que utiliza un motor eléctrico adicional para mover el eje trasero. La GL, en cambio, entrega 275 hp y tiene tracción delantera.

Es una distinción importante: si lo que buscas es la configuración más potente y la que probamos en carretera, la GF es la indicada. Pero también es la más cara de las dos.


Diseño exterior: una SUV que impone desde el retrovisor

Por fuera, la Monjaro EM-i conserva buena parte de la silueta de la versión a gasolina. No estamos frente a una camioneta completamente nueva en términos visuales, sino ante una evolución que mantiene sus proporciones grandes y su presencia robusta.

El cambio más evidente está en el frente. La fascia tiene una parrilla vertical con barras cromadas y tomas de aire con una disposición diferente. Los faros LED y la iluminación que recorre la parte trasera ayudan a darle una apariencia más actual.

En persona, la camioneta sí impone. Sus dimensiones, que rondan los 4.8 metros de largo, hacen que se vea grande incluso cuando la encuentras en el retrovisor. Los rines de 20 pulgadas de la versión GF también le dan una imagen más deportiva.

Eso sí, hay una consideración para las calles mexicanas: las ruedas grandes lucen muy bien, pero conviene tener cuidado con los baches. Un golpe fuerte contra un hoyo puede salir caro cuando se combina un rin de este tamaño con un neumático de perfil relativamente bajo.


Interior: lujo, asientos con masaje y una pantalla enorme

Si por fuera los cambios son moderados, el interior concentra buena parte de las novedades. La pantalla central de 15.4 pulgadas toma protagonismo y desaparece la pantalla que la versión a gasolina colocaba frente al copiloto. A esto se suma un Head-Up Display de 25.6 pulgadas equivalentes, que proyecta información para que el conductor no tenga que bajar tanto la mirada.

La cabina se siente cuidada y hay espacio suficiente para que los pasajeros viajen cómodamente. La distancia entre ejes es de 2.845 metros, una medida que favorece el espacio interior. Los asientos delanteros pueden incorporar calefacción, ventilación y masaje, según el equipamiento.

Otro de sus aciertos es el aislamiento acústico. El sistema de sonido Flyme Sound de 16 bocinas, que incluye altavoces en la cabecera del conductor, acompaña una cabina que filtra bien el ruido del exterior. En carretera, esa sensación de tranquilidad hace que la Monjaro EM-i se sienta más refinada.

Sin embargo, no todo me convenció. La marca apuesta mucho por los controles digitales y varias funciones dependen de la pantalla. Cuando estás manejando, tener que entrar a menús para ajustar determinadas configuraciones resulta menos práctico que contar con botones físicos de acceso directo.

La interfaz tiene buenos gráficos, pero la experiencia no depende únicamente de qué tan bonita se vea. También importa qué tan fácil resulta utilizarla sin distraerse. En ese sentido, creo que Geely todavía puede mejorar la distribución de algunas funciones.


Motor híbrido enchufable: hasta 335 hp y tracción e-AWD

El corazón de la Monjaro EM-i es el sistema Super Hybrid EM-i, que combina un motor de gasolina turbo de cuatro cilindros y 1.5 litros con motores eléctricos. En la versión GF, el conjunto entrega 335 hp y 667 Nm de torque, equivalentes a aproximadamente 492 lb-pie.

Pero la cifra de potencia no es lo único interesante. Esta versión incorpora tracción e-AWD: en lugar de depender de una conexión mecánica tradicional para llevar fuerza al eje trasero, utiliza un motor eléctrico independiente para moverlo.

En la práctica, esto permite repartir la fuerza entre ambos ejes y contar con tracción integral sin una flecha de transmisión convencional que conecte el motor con las ruedas traseras. La versión GF también incorpora suspensión adaptativa CCD, que ajusta la amortiguación en función de las condiciones de manejo.

La tecnología suena prometedora en la ficha técnica, pero lo importante es saber cómo se comporta en la calle. Y aquí la Monjaro EM-i sí tiene argumentos para llamar la atención.


¿Cómo se maneja la Geely Monjaro EM-i?

Lo primero que notas al acelerar es la respuesta inmediata del sistema eléctrico. Geely declara una aceleración de 0 a 100 km/h en 5.8 segundos, una cifra contundente para una SUV de este tamaño.

Durante la prueba, esa reserva de potencia se tradujo en una respuesta contundente al pedir aceleración. Los rebases en carretera se sienten fáciles y la camioneta tiene fuerza suficiente para recuperar velocidad sin que tengas que esperar demasiado a que el conjunto mecánico reaccione.

La tracción integral eléctrica también es uno de sus diferenciadores. En una curva o en superficies donde el agarre cambia, disponer de fuerza en ambos ejes puede ayudar a aprovechar mejor la potencia. Eso no convierte a una SUV de casi dos toneladas en un deportivo, pero sí le da una herramienta adicional para administrar el empuje.

Y aquí aparece uno de los contrastes más interesantes de la Monjaro EM-i: acelera con mucho entusiasmo, pero la dirección no transmite la misma sensación deportiva. Es eléctrica, muy asistida y bastante suave. En maniobras cotidianas resulta cómoda, aunque en curvas cerradas puede sentirse poco comunicativa; no siempre queda tan claro a través del volante qué están haciendo las llantas.

Por eso, aunque la potencia invita a manejarla con más energía, su carácter está más cerca de una SUV familiar rápida y refinada que de una camioneta enfocada en transmitir sensaciones deportivas.

Durante la prueba también registramos una frenada de 100 a 0 km/h en 33 metros. Es un resultado destacado para un vehículo de este tamaño, aunque las distancias de frenado pueden variar de acuerdo con las condiciones del pavimento, los neumáticos, la temperatura y la carga.


Autonomía eléctrica y viajes largos: ¿qué tanto puede recorrer?

La batería de la versión GF tiene una capacidad de 29.8 kWh. Geely anuncia hasta 130 kilómetros de autonomía en modo totalmente eléctrico y hasta 1,200 kilómetros de autonomía combinada bajo el ciclo de homologación NEDC.

La autonomía real depende de factores como la velocidad, el tráfico, la temperatura, el uso del aire acondicionado y la forma de conducir. Por eso, las cifras oficiales deben tomarse como una referencia y no como una garantía de que siempre recorrerás esa distancia.

En ciudad, el funcionamiento eléctrico destaca por la suavidad y el silencio. Para trayectos cotidianos, tener suficiente batería puede permitir hacer muchos recorridos sin encender el motor de gasolina, siempre que cargues el vehículo con regularidad.

Cuando necesitas cubrir distancias largas, el motor de combustión amplía la flexibilidad del conjunto y evita depender exclusivamente de los puntos de carga. Esa combinación es precisamente una de las ventajas de un híbrido enchufable frente a un eléctrico puro.

La Monjaro EM-i admite carga rápida en corriente directa. En la versión GF, Geely anuncia una recarga del 30 al 80% en aproximadamente 15 minutos, bajo las condiciones especificadas por el fabricante.


¿Qué tal está equipada y qué pasa con la seguridad?

Además de la pantalla central y el Head-Up Display, la Monjaro EM-i ofrece conectividad con Apple CarPlay y Android Auto, sistema de sonido premium y distintas funciones de confort. En la versión GF, la suspensión adaptativa es uno de los elementos que la distinguen de la GL.

También incorpora asistencias avanzadas a la conducción de nivel 2, de acuerdo con la información de la marca. Estas tecnologías pueden apoyar al conductor en situaciones específicas, pero no sustituyen la atención ni el control del vehículo.

Como siempre, antes de comprar conviene revisar qué asistencias incluye cada versión y cómo funcionan en las condiciones de manejo que enfrentas habitualmente. Que un sistema aparezca en la lista de equipamiento no significa que pueda evitar cualquier accidente.


Geely Monjaro EM-i frente a sus rivales: ¿qué la hace diferente?

En México, la Monjaro EM-i entra a competir en un segmento donde ya existen alternativas híbridas enchufables como la BYD Song Plus DM-i y la GWM Haval H6 PHEV, además de otras SUV electrificadas orientadas al uso familiar.

La propuesta de Geely destaca especialmente por la combinación de potencia, autonomía eléctrica y tracción integral en la versión GF. Sus 335 hp y su aceleración declarada de 5.8 segundos la colocan como una opción de enfoque más prestacional dentro de este grupo.

Pero no basta con comparar caballos de fuerza. También hay que considerar el precio de cada versión, el equipamiento, la garantía, la disponibilidad de talleres, el costo de mantenimiento y el valor de reventa. La tracción integral puede ser una ventaja para quien busca ese extra de capacidad, pero no necesariamente será un beneficio decisivo para alguien que usa la camioneta principalmente en ciudad.

Por eso, mi recomendación es probarla junto con sus rivales y no quedarse únicamente con la ficha técnica. En un vehículo que combina tantas funciones digitales y mecánicas, la facilidad de uso también debe pesar en la decisión.


Veredicto: ¿vale la pena la Geely Monjaro EM-i?

La Geely Monjaro EM-i me dejó claro que un híbrido enchufable no tiene por qué ser una camioneta aburrida. La versión GF tiene aceleración contundente, un interior bien aislado, asientos cómodos y una combinación de batería y motor de gasolina que permite aprovechar la conducción eléctrica sin renunciar a los viajes largos.

Sus puntos menos convincentes están en una dirección demasiado asistida para quien espera una sensación deportiva y en la dependencia de la pantalla para algunas funciones. En una SUV familiar, la comodidad importa, pero también debería ser fácil ajustar lo necesario sin apartar demasiado la atención del camino.

El precio de entrada de 747,900 pesos la coloca en una zona competitiva por su propuesta, mientras que la GF de 819,900 pesos es la alternativa para quien realmente quiere los 335 hp, la tracción integral eléctrica y la suspensión adaptativa.

Queda por comprobar cómo se comportará a largo plazo en costos de mantenimiento y reventa, además de evaluar la experiencia de servicio posventa con el paso del tiempo. Son aspectos que no se resuelven durante una prueba de manejo, pero que también importan cuando vas a invertir una cantidad importante en una camioneta.


¿Tú comprarías la Geely Monjaro EM-i por su potencia y tecnología, o preferirías una híbrida convencional? Cuéntanos en los comentarios.

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